Carrot cake para un marido poco goloso

domingo, 13 de enero de 2013


Creo que estaréis de acuerdo conmigo en que, para una mujer aficionada a la repostería, tener un marido poco (o nada) goloso es una desgracia.


Porque ¿qué mejor catador que la persona que siempre esta en casa, y al que le puedes pedir en todo momento que pruebe tu última creación y te dé su opinión? Bueno, pues en mi caso no tengo esa suerte. Tengo que ir siempre detrás de él con un cupcake, o con un trozo de tarta, o con las varillas llenas de un nuevo buttercream, para que lo pruebe y valore, y de no ser por alguna que otra amenaza de muerte, no hay manera de que lo haga voluntariamente.... "Cariño, ya sabes que a mí el dulce...", frase pronunciada a modo de excusa en infinidad de ocasiones!


Por eso comprenderéis que esta semana, cuando vino mi marido y me dijo "Cariño, por qué no haces una tarta de zanahoria, a ver qué tal está?", me dije "Para una vez que hace una petición de dulces, como para decirle que yo tenía otra cosa pensada...."

Afortunadamente, esta misma semana Luis Olmedo en su estupendo y recién estrenado blog subió una receta de carrot cake, y además tipo layer, con lo que me pirrian a mi las tartas altas... Asi que nada, vamos a probar a ver qué tal queda!

Tarta de zanahoria y nueces

Receta adaptada de Myeuropeancakes. Para un molde de 15 cm. de diámetro y 10 cm. de alto.

Ingredientes para el bizcocho:
  • 260 gr. de zanahorias ralladas
  • 190 gr. de harina de repostería
  • 200 gr. de azúcar
  • 75 gr. de nueces peladas y picadas un poco (yo las partí ligeramente a mano)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 3 huevos L
  • 190 ml. de aceite de girasol
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 1 ó 2  cucharaditas de canela en polvo (al gusto; yo le puse dos)
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
Ingredientes para el frosting:
  • 150 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 300 gr. de queso crema tipo Philadelphia (una tarrina entera)
  • 350 de azúcar glass o icing sugar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Nueces peladas para decorar
Preparación:

  1. Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo sin ventilador.
  2. Engrasamos y forramos con papel de horno el molde elegido, para facilitar después el desmoldarlo.
  3. Rallar las zanahorias. Si vemos que tienen mucho líquido, escurrir ligeramente, para no aportar demasiada agua a la mezcla.
  4. Tamizar la harina, la levadura, la canela y la nuez moscada. Reservar.
  5. Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y doblen su volumen.
  6. Sin parar de batir, añadimos el aceite.
  7. Añadimos los ingredientes secos que habíamos tamizado previamente, y batimos un poco hasta que esté integrado, sin sobrebatir.
  8. Incorporamos la zanahoria rallada y las nueces y mezclamos todo con la espátula.
  9. Volcamos la mezcla en el molde y horneamos aproximadamente 50-55 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo, éste salga limpio.
  10. Mientras se hornea el bizcocho, preparamos la crema. Para ello, batimos la mantequilla a velocidad alta hasta obtener una crema suave.
  11. Añadimos la mitad del azúcar y seguimos batiendo (importante tapar la batidora con un trapo para evitar el "efecto niebla" en vuestra cocina... :-)
  12. Añadimos el queso crema y batimos hasta que esté todo mezclado. Incorporamos el resto de azúcar y la esencia de vainilla y batimos a velocidad alta durante unos cinco minutos más.
  13. Cuando el bizcocho esté hecho, sacamos del horno, desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Lo dividimos en tres capas (yo me ayudé de una lira doble, la mejor amiga de las reposteras aficionadas a las tartas altas).
  14. Colocamos el primer bizcocho sobre un plato giratorio (el mío es de IKEA, bueno, bonito y barato) y con ayuda de una paleta angular aplicamos una generosa capa de relleno. Ponemos encima el segundo bizcocho y procedemos igual. Finalmente, ponemos el último bizcocho y cubrimos por completo la tarta con una primera capa "tapamigas". Llevamos a la nevera mínimo una hora, y después volvemos a cubrir de nuevo toda la tarta con una segunda capa, esta vez más abundante. Decoramos con nueces peladas al gusto.

El resultado es una tarta jugosa, aromática, y tan buena que hasta a mi marido "a mí no me gusta el dulce" le ha encantado.

Espero que os guste tanto como a nosotros!
Un beso.
Montes

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