Galletas de fresa para un cumpleaños muy especial

jueves, 21 de marzo de 2013



Muy especial. Porque desde luego no se cumplen 90 años todos los días. Y es que este fin de semana hemos estado en mi pueblo, Reinosa, en Cantabria, con la familia, pues el lunes 18 era el cumpleaños de mi abuela.



Mi abuela Rosa es la madre de mi padre. La única abuela que tengo ya. Siempre ha sido muy especial para mi, pues prácticamente ella fue quien me crió. Cuando yo era pequeña, mientras mis padres estaban en el trabajo era ella la que se ocupaba de mí y me cuidaba, así que ha sido una figura muy importante en mi infancia, y también después.



A estas alturas de la vida, es difícil decidir qué regalarle, pues ya tiene pocos caprichos y, como ella dice, las necesidades las tiene todas cubiertas. Así que, después de mucho pensar, decidí preparle unas galletas y que fueran especialmente dedicadas para ella.




La receta para las galletas es la de las galletas de rosas de las chicas de Mensaje en una Galleta, aunque en este caso he sustituido la pasta de rosas por pasta de fresa. Y también he empleado la técnica del doble horneado de MEUG, para conseguir un color y una superficie uniformes.




GALLETAS DE FRESA


Ingredientes:


  • 100 gr. de azúcar glas
  • 50 gr. de pasta de fresas
  • 400 gr. de harina de repostería (que no bizcochona, sin levadura)
  • 225 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 2 cucharaditas (tsp.) de extracto o pasta de vainilla.
  • Una cucharadita (tsp.) de sal
  • 1 huevo pequeño

Preparación:


  1. Tamizamos la harina en un bol. Reservamos.
  2. En el bol de la batidora, ponemos la mantequilla, la fresa en pasta, el azúcar y la sal, y mezclamos a velocidad baja hasta que esté todo integrado. No batir, porque no queremos incorporar aire a la masa, sino sólo mezclar.
  3. Añadimos el huevo y la vainilla y volvemos a mezclar.
  4. Cuando la mezcla es uniforme, añadimos la harina en dos o tres veces.
  5. Cuando la masa ya se despega del vaso, la sacamos y amasamos un poco a mano.
  6. Hacemos una bola con la masa y la metemos en la nevera hasta que esté fría.
  7. Cuando esté fría, la sacamos y la estiramos entre dos hojas de papel de horno. Volvemos a meter en la nevera, mínimo 4 horas, para que vuelva a enfriarse.
  8. Transcurrido ese tiempo, sacamos la masa y cortamos las galletas con la forma elegida, y las volvemos a meter a la nevera. De esta manera, al estar frías en el momento de meterlas al horno, conseguiremos que no pierdan la forma.
  9. Ponemos el horno a 200º, esperamos 10 minutos y lo bajamos a 190º.
  10. Metemos las galletas frías, bien separadas entre sí y no cerca de los bordes de la bandeja. Horneamos unos 8 minutos y las sacamos justo antes de que los bordes empiecen a dorarse. Hacemos lo mismo con todas las galletas.
  11. Como las galletas están aún un poco crudas, ahora lo que hacemos es ponerlas de nuevo en una bandeja (ahora ya no importa que estén cerca unas de otras) y las metemos de nuevo en el horno, apagado, pero aún caliente. Las dejamos dentro unos 20 minutos (eso es lo que especifican las chicas de MEUG, pero yo en este caso las tuve que tener más de 40 minutos, porque no terminaban de hacerse...)



En este caso opté por no decorarlas con glasa, pues creo que hubiera quedado una galleta demasiado pesada que a mi abuela no le hubiera gustado. Así que me limité a grabarle un mensaje sobre la masa, antes del horneado, con la imprenta para galletas.



El resultado es una galleta nada empalagosa, no queda dulce sino que la fresa en pasta le da un toque ácido muy interesante.

Y además de estas galletas, para la celebración del cumpleaños entre mi tía y yo preparamos también dos tartas, una carrot cake con cobertura de queso y una tarta de fresas naturales rellena de mermelada de fresa, bañada en almíbar de fresa y cubierta con crema de mascarpone.



Y aquí una foto mía con la cumpleañera, que a sus 90 años recién estrenados está guapísima. Muchas felicidades, Yaya!

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