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jueves, 9 de enero de 2014

Tarta de manzana rápida


¡Feliz Año Nuevo a todos! Parece que suena un poco raro, porque ya estamos a 9 de enero y estas efusiones festivas a estas alturas están casi olvidadas. La vuelta al trabajo, al cole, a la rutina diaria, se han impuesto de nuevo, se acabaron las minivacaciones (para los que hayan tenido la suerte de tenerlas). Yo no me quejo, he tenido una semanita libre, en la que no he hecho nada de nada.


Y cuando digo nada de nada, es nada de nada. Nothing of nothing. Rien de rien. Vamos, que me he tomado lo de días libres al pie de la letra.


Es que no me apetecía ni acercarme a la cocina, algo totalmente inusual en mí. Y tampoco me apetecía ponerme a hacer fotos, aún más inusual. Así que, después de la receta del sorbete de piña al cava, decidí tomarme también unas minivacaciones blogueriles, y darme un respiro en este aspecto, pues la verdad es que publicar dos recetas semanales a veces supone un esfuerzo considerable, unido al resto de tareas de la vida normal.


La única interrupción de esta parálisis absoluta fue, de manera inexcusable, para hacer el roscón de Reyes, algo que en mi casa es sagrado y que, después de pasar años pagando auténticas barbaridades por ellos, decidí hace ya cuatro años hacerlo yo misma, algo que mi bolsillo y sobre todo mi familia ha agradecido, pues no hay punto de comparación entre un roscón hecho en casa con cariño y con ingredientes de total confianza y otro comprado a precio de diamantes de sangre.


Sin embargo la pereza instaurada en my body se apoderó de mí una vez hecho el roscón, por lo que este año no hay entrada del mismo. Sólo colgué un par de fotos en Facebook e Instagram del resultado, pero no me ha dado el ánimo para más. Sólo deciros que la receta que he seguido esta vez ha sido la de Luis Olmedo, de My European Cakes, y en mi opinión es la mejor receta de roscón que he probado nunca: con muy poca levadura y unos tiempos de levado algo mayores se consigue un roscón delicioso, muy aromático, y con una miga increíblemente esponjosa. Si para el año que viene os animáis a prepararlo en casa, os recomiendo sin dudarlo que probéis la receta de Luis, no os defraudará!


Supongo que a estas alturas del post estaréis pensando que qué hago hablando de pereza vacacional y de roscones increíbles, mientras intercalo sin parar cienes y cienes de fotos de una tarta de manzana.


Pues porque, aunque no lo parezca, este post trata precisamente de una receta estupenda de tarta de manzana. Y la razón de tanta foto es que, como he sido muy rebuena este año, los Reyes me han traído un pedazo de objetivo nuevo para mi Nikon: un 50 mm. f. 1/8. Ha sido tenerlo en mis manos y volver por arte de magia las ganas de hacer fotos como una loca.


Y para estrenar el año y mi nuevo objetivo, traigo hoy esta deliciosa tarta de manzana, rápida y sencilla. La complicación mayor es pelar las manzanas. La receta está adaptada de un viejo libro de cocina cántabra de mi madre, que me lo ha regalado estas Navidades en concepto de anticipo de herencia :). No va a ser la última receta que publique de este libro, porque me hace recordar mis orígenes con platos y postres típicos de mi tierra. Esta tarta se ha convertido en una de mis favoritas y estoy segura de que va a hacerse muy habitual en mi casa. Y si vosotros sois tan fan como yo de las tartas de manzana, os recomiendo que probéis también ésta con caramelo salado. De rechupete!



Tarta de manzana rápida


Ingredientes:


  • 6 manzanas
  • 1 taza (cup) de leche
  • 130 gr. de harina
  • 120 gr. de azúcar
  • 50 gr. de mantequilla
  • 3 huevos
  • 2 cucharaditas (tsp.) de levadura en polvo
  • 4 cucharadas soperas de mermelada de albaricoque
  • 4 cucharadas soperas de agua
  • 1 cucharada de zumo de limón

Preparación:



  1. Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo sin ventilador.
  2. Engrasamos un molde (en mi caso, uno redondo cerámico de unos 28 cm. de diámetro) y reservamos.
  3. Tamizamos la harina junto con la levadura. Reservamos.
  4. Derretimos la mantequilla con cuidado en el microondas. Reservamos.
  5. Pelamos y descorazonamos 4 de las 6 manzanas. Las troceamos y las hacemos puré con el accesorio picador de la batidora.
  6. En el bol de la batidora ponemos la mantequilla derretida, la leche y el puré de manzana y lo batimos un minuto hasta que mezcle bien. Incorporamos los huevos y el azúcar y volvermos a batir hasta integrar.
  7. Añadimos la mezcla de harina y levadura y batimos ligeramente, lo justo para que se integre. Terminamos de mezclarlo con una espátula de goma y movimientos envolventes.
  8. Pelamos las dos manzanas restantes y las cortamos en rodajas no muy gruesas. Volcamos la masa en el molde y colocamos por encima las rodajas de manzana.
  9. Horneamos unos 45 minutos.
  10. Transcurrido el tiempo, sacamos del horno y preparamos el almíbar: en un cazo ponemos la mermelada de albaricoque, el agua y el zumo de limón, y calentamos un par de minutos a fuego medio, revolviendo. Retiramos cuando empiece a hervir. Cubrimos la tarta con este almíbar aún caliente.
  11. Dejamos enfriar por completo antes de comer (si sois capaces)



Esta tarta es muy suave, no excesivamente dulce, jugosa y que tiene el peligro de entrar divinamente. Es literalmente imposible comerse sólo un trocito. Probad a hacerla y me contáis.

Un beso!
Montes