Duelo de Chefs en Miele Center: encuentro con la Selección Española de Cocina

jueves, 3 de julio de 2014


La semana pasada recibí una invitación para participar el miércoles 25 de junio en la I Batalla de Chefs en las fantásticas instalaciones que Miele tiene en Alcobendas: un increíble showroom que ya tuve oportunidad de visitar con ocasión del curso de pan casero que Su, de Webos Fritos, impartió el pasado mes de febrero, y en el que quedé absolutamente enamorada de las cocinas y electrodomésticos que tuvimos la suerte de utilizar. Así que os podéis imaginar la ilusión que me hizo poder volver allí, sobre todo porque además en esta ocasión se trataba de participar de forma activa en las cocinas, junto con miembros de la Selección Española de Cocina y otros compañeros blogueros y periodistas.

En el duelo se iban a enfrentar dos equipos: el rojo, capitaneado por el televisivo chef Sergio Fernández, Director Técnico de la Roja de la cocina, popular por programas como S.O.S. cocina, Cocinamos contigo o Duelo de chefs y profesor en la Escuela Superior de Hostelería, y por Carlos Durán, capitán de la Selección y actual campeón del Sur de Europa por la Federación Mundial de Chefs.

Frente al equipo rojo, el equipo azul estaba liderado por Jesús Almagro, ex-concursante de Top Chef y miembro del Comité Técnico Culinario de la Roja de la cocina, y por Alberto Moreno, Subcapitán de la Selección, representante de España en el concurso internacional Bocuse D'Or 2014, y Jefe de Cocina y propietario del restaurante DH Gastro.

Jesús Almagro y Alberto Moreno, capitaneando al equipo azul.
Carlos Durán y Sergio Fernández, al frente del equipo rojo.

Para acompañar a los chefs, nos dividieron a blogueros y periodistas entre los dos equipos; al equipo rojo fueron Sergio de Recetas del Señor Señor, Sofía de Mil Ideas, Mil Proyectos, Carmen de Yerbabuena en la Cocina, Rosalía de RossGastronómica, y Julie, periodista representante de la revista Sobremesa

Y en el equipo azul estábamos, incluyéndome a mí, Bea de 2Mandarinas en mi Cocina, Carmen de Recetas de Tia Alia, Yolanda de Cocido de Sopa, y Alejandra Feldman de Periodismo Gastronómico.

El duelo consistía en preparar una receta con los ingredientes que encontráramos en una caja sorpresa, de los cuales uno necesariamente teníamos que cocinarlo al vapor empleando los fantásticos hornos a vapor de Miele, y emplatar cuatro raciones para la posterior valoración del jurado. Para ello disponíamos de 90 minutos de tiempo.

El equipo azul, comenzando con los preparativos del plato.

Los miembros del equipo rojo, en plena faena.





En nuestro equipo, dirigido a la perfección por la experta mano de Jesús Almagro y de Alberto Moreno, decidimos preparar un secreto ibérico marinado con cerveza, aceite de oliva virgen extra y shisho verde y púrpura (un tipo de hierba que aporta un cierto sabor amargo) y posteriormente salteado al wok. Para acompañarlo, preparamos una base de emulsión de agua de tomate y aceite de oliva, dados de calabaza cocinada al vapor y dados de patata cocida en leche, todo ello también salteado, y resaltado por un polvo crujiente de jamón ibérico, bastones crujientes de puerro y flores comestibles. El nombre final del plato era Cremoso de tomate rosa con secreto ibérico de capa blanca macerado en cítricos y picual.


Últimos momentos de la elaboración de nuestro plato, ya emplatando las cuatro raciones.
Por su parte, el equipo rojo elaboró un plato en el que contrastaban distintos sabores, desde el dulce al picante, y del que me encantó una deliciosa mermelada picante de tomate que acompañaba genialmente a unos rollitos de presa ibérica envueltos en jamón ibérico. Siguiendo el espíritu alegre y divertido del equipo rojo, el nombre de su plato era Cena entre amigos.


Ambos equipos, con el resultado final de sus respectivas aportaciones.

El jurado estaba compuesto por Su, de Webos Fritos, y por Rosa María González, directora de la Cátedra Ferran Adrià. Tras probar ambos platos y una difícil deliberación, finalmente se decantaron por declarar ganador nuestra propuesta, por sabor, originalidad y buen emplatado.



Gracias a uno de los patrocinadores, El Edén de la Sapidez, podéis ver un vídeo donde se resume todo el evento.

El equipo ganador al completo, comprobando la calidad de las medallas!

Y el equipo subcampeón!







En resumen, una experiencia fantástica y súper enriquecedora. Nos permitió trabajar en equipo, conocer un poco más de cerca cómo se preparan grandes recetas, y sobre todo, pasarlo genial en compañía de amigos y grandes profesionales de la cocina.

Espero que os haya gustado mi breve crónica!

Muchos besos!
Montes

Ensalada de espinacas con queso feta, nueces y pasas

jueves, 26 de junio de 2014


De nuevo vengo con una receta salada, o al menos una receta no dulce. Pero es que esta ensalada es una de mis favoritas, riquísima y muy completa, si no la habéis probado nunca os aconsejo que lo hagáis.


Y eso que a mí no me gustan las espinacas. Nada. Pero cuando me quedé embarazada de mi primera hija, la matrona me recomendó tomar alimentos ricos en hierro, y entre ellos destacan de forma importante las espinacas. Cocidas no puedo con ellas, y las tolero gratinadas con bechamel, pero así hacen que se pierda gran parte del propósito que tenemos al tomarlas, que es no abusar de las calorías.


Así que probé a tomarlas frescas, en ensalada. Y me llevé una agradable sorpresa, pues de esta manera no sólo me gustaron, sino que me encantaron. Normalmente suelo ponerlas de la manera que las he preparado hoy, pero admiten multitud de combinaciones.

Las espinacas son una fuente de vitaminas, fibra, proteínas y minerales. Además tienen propiedades antioxidantes, que protegen del daño celular. Tienen muchos beneficios que podemos encontrar en las carnes rojas, pero con una mínima cantidad de calorías y sin nada de grasa.

Si además las acompañamos con nueces, fuente natural de grasas Omega 3 y Omega 9, que nos ayudan a combatir el colesterol y prevenir la mala circulación de la sangre, y con queso feta, fuente de proteína y calcio, y también con propiedades antioxidantes, nos encontramos con una ensalada muy completa y nutritiva.

En este caso también le he añadido pasas, aunque le he puesto sólo unas poquitas para no abusar, pues si que es verdad que engordan no son muy light. Pero contienen también entre otras propiedades beneficiosas una gran cantidad de hierro, por lo que junto con las espinacas y tomadas con moderación son estupendas para evitar la anemia.



Ensalada de espinacas con queso feta, nueces y pasas



Ingredientes:


  • 100 gr. de hojas de espinacas, lavadas y sin el tallo.
  • 100 gr. de queso feta, cortado en taquitos
  • 1 puñado de nueces de California, peladas.
  • 3 cucharadas de pasas sultanas.
  • AOVE, vinagre y sal.

Preparación:

  1. Lavamos bien las espinacas, y escurrimos para que no les quede nada de agua.
  2. Cortamos el queso feta en taquitos, y lo ponemos sobre las espinacas, junto con las nueces y las pasas. Las cantidades indicadas arriba son orientativas, si os gusta un ingrediente más se puede añadir la cantidad que se quiera.
  3. Sazonamos y aliñamos al gusto. Servimos inmediatamente.



Una receta sana, nutritiva e ideal para la operación bikini. ¿Qué más se puede pedir?

Espero que os guste!
Montes

Pollo al limón en cocotte

jueves, 19 de junio de 2014


Este año he debido ser muy buena, porque he tenido unos regalos de cumpleaños estupendos. Además del molde Heritage de Nordic Ware para bundt cakes que estrené la semana pasada con este bizcocho, también me han regalado una cocotte. 


Tenía muchas ganas de tener una. La verdad es que me hubiera gustado tener la cocotte por excelencia, de la marca Le Creuset. Pero debido al demasiado elevado precio de éstas, de momento me conformo con ésta, que es de IKEA, y con un precio mucho más módico. De todas formas, si comienzo a darle buen uso, como preveo, no descarto terminar haciéndome con una Le Creuset (desde aquí lanzo un llamamiento a eventuales patrocinadores, por si se sienten magnánimos y les apetece contribuir con el buen funcionamiento de este blog, jeje).


Una cocotte es una olla fabricada con hierro fundido, revestida normalmente de material cerámico, ideal para cocinar los alimentos de forma lenta y en su propio jugo, pues al taparse se consigue que no se escape la humedad generada en la cocción. Es adecuada tanto para cualquier tipo de placa (vitrocerámica, gas, eléctrica o incluso inducción) como para horno, con lo cual podemos comenzar y terminar el plato utilizando sólo un recipiente.



Pollo al limón en cocotte




Ingredientes:


  • 1 Kg. de muslos de pollo, o de pollo troceado
  • 50 gr. de mantequilla
  • 1 limón grande
  • 1 cebolla mediana
  • 1 cucharada de orégano
  • Sal

Preparación:


  1. Precalentamos el horno a 200º.
  2. Ponemos la cocotte al fuego y derretimos la mantequilla. Pochamos en ella la cebolla (1)
  3. Cuando esté ya transparente, añadimos el pollo (2), y cuando comience a dorarse añadimos la piel del limón (3) sin nada de la parte blanca (para que no amargue), el orégano y la sal.
  4. Removemos todo bien y dejamos cocinando unos 10 minutos; cuando empiece todo a coger color (4) lo metemos en el horno (5), tapado, durante 30 minutos (6). Después quitamos la tapa y dejamos al menos 15 minutos más en el horno, para que se dore bien.
  5. Podemos servir acompañado de arroz o patatas, fritas o asadas.




Es la primera receta que he hecho con esta olla, pero su sencillez y facilidad de uso me han encantado, así que probablemente veáis más platos preparados de esta manera. Si aún no tenéis una, es posible hacer esta receta de igual manera comenzando con una cazuela normal al fuego, y luego trasladando el pollo a una bandeja de horno, cubierta con papel albal para que no se escape el vapor y pueda hacerse en su propio jugo.


Pero de verdad os animo a haceros con una de estas ollas, tanto si podéis adquirir una de más calidad o tenéis que conformaros con el modelo más económico, como yo. Es una inversión estupenda, pues dándole un buen uso puede durar toda la vida.

Probad a hacer esta receta, y ya me decís!

Besos!
Montes 

Azúcar invertido (con Thermomix)

lunes, 16 de junio de 2014


Ahora que ya por fin empezamos con el calorcito, ya empieza a apetecer un buen helado. Fresquito y dulce, el helado es el postre veraniego por excelencia.

Uno de los ingredientes utilizados en la elaboración de helados es el azúcar invertido. Aunque no es imprescindible, sí que es recomendable utilizarlo por su poder anticristalizante: los helados elaborados con parte de azúcar invertido serán más cremosos y tenderán a formar menos cristales de hielo que los hechos totalmente con azúcar normal, incluso sin utilizar heladera.

El azúcar invertido es utilizado muy habitualmente también en repostería por su alto poder endulzante. Como endulza más, es suficiente con una cantidad de azúcar invertido menor de la que se emplea habitualmente con un azúcar normal. Utilizado en bollos y bizcochos, hace que las masas se mantengan tiernas durante más tiempo y proporciona mayor brillo a la superficie.

Su elaboración es muy sencilla, y además se puede conservar en la nevera durante unos 12 meses, por lo que es útil preparar una buena cantidad e ir utilizándolo a medida que lo necesitemos, tanto para helados como si queremos emplearlo en cualquier otro postre, sustituyendo parte del azúcar de la receta con azúcar invertido.

La cantidad de azúcar invertido a utilizar en cada caso dependerá del tipo de receta que vayamos a hacer:

  • Helados: Se suele sustituir un 25% del azúcar indicado en la receta por azúcar invertido (es decir, si en la receta indica 100 gr. de azúcar, emplearíamos 75 gr. de azúcar normal y 25 gr. de azúcar invertido).
  • Bizcochos y magdalenas: En este caso sustituiremos entre un 10% y un 20% de la cantidad de azúcar indicada en la receta. 
  • Masas levadas: Sustituiremos el 50% del azúcar indicado en la receta por azúcar invertido.


Azúcar invertido (con Thermomix)




Ingredientes:

  • 150 gr. de agua
  • 350 gr. de azúcar
  • 1 sobre de gaseosillas (los venden por ejemplo en Mercadona como gasificantes para repostería). Vienen dos sobres: uno blanco (ácido málico y ácido tartárico) y otro morado (bicarbonato sódico)
  

Preparación:

 
  1. Ponemos el agua en el vaso y programamos 3 minutos, 50º, velocidad 5 (la temperatura deberá llegar obligatoriamente a 50º, si fuera necesario programaríamos un minuto más)
  2. Añadimos el azúcar. Programamos 6 minutos, 80º, velocidad 4 (en este caso también es necesario que la temperatura llegue a 80º)
  3. Añadimos el contenido del sobre blanco (ácido málico y ácido tartárico) y mezclamos 10 segundos, velocidad 4.
  4. Ahora tenemos que esperar a que la temperatura del vaso baje a 60º (en mi caso fueron unos 8 minutos, pero dependerá de la temperatura ambiente).
  5. Cuando la Tmx marque ya 60º, añadimos el contenido del sobre morado (bicarbonato sódico) y mezclamos 1 minuto en velocidad 4.


Se puede hacer también sin Thermomix, en un cazo al fuego, aunque en este caso necesitaríamos un termómetro de azúcar;  la verdad es que la máquina nos facilita enormemente el trabajo sobre todo por el control de las temperaturas.

Espero que no terdéis en preparar la receta y dejarla reservada, porque en breve vamos a comenzar a darle uso!

Besos!
Montes

Bundt cake de queso fresco batido y chocolate

jueves, 12 de junio de 2014


Originalmente esta receta iba a ser una receta ligera. Que conste. Y bueno, si cogemos únicamente el bizcocho, hay que reconocer que es un bizcocho más ligero de lo normal.


Porque el bizcocho está hecho sin mantequilla, sólo con una pequeña cantidad de aceite de girasol, y con queso batido desnatado, con 0% de materia grasa. Así que, estrictamente, la receta del bizcocho es una receta ligera.


El problema es que cuando ví el bizcocho terminado, me dio un poco de pena verlo ahí solito, casi desnudo, sin una cobertura que lo cubriera...




Y claro, la parte de mi cerebro que se encarga de buscar recetas light  había quedado agotada y K.O. después del gran esfuerzo de preparar un bizcocho ligero, así que entró en funcionamiento la otra parte: esa parte golosa y chocolate-adicta, esa parte que piensa que si un bizcocho no lleva chocolate no puede siquiera considerarse postre.



Así que, derrotada la parte sensata y entrando en juego la parte choco-ansiosa, me rendí y no tuve más remedio que preparar una suave ganaché de chocolate para bañar el bizcocho. Ahora que no nos oye nadie, debo reconocer que cualquier bizcocho siempre, SIEMPRE, va a estar mejor con chocolate por encima. Y eso que este bizcocho en concreto, a pesar de ser algo más ligero de lo normal, es uno de los más ricos que he hecho hasta ahora. Súper esponjoso y tierno, suave y lleno de sabor, está tan bueno que tenéis que probar a hacerlo, porque estoy segura de que se va a convertir en uno de vuestros imprescindibles.



Bundt cake de queso batido y chocolate

(Receta de Montes Ortiz. Para un molde de bundt de 10 tazas o un molde redondo de 20 cm.)

Ingredientes:


  • 3 huevos
  • 250 gr. de azúcar
  • 100 ml. de aceite de girasol
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta o extracto de vainilla
  • 250 gr. de queso batido desnatado, con 0% M.G.
  • 225 gr. de harina
  • 1/2 cucharadita (tsp.) de levadura en polvo
  • 1/4 cucharadita (tsp.) de bicarbonato
  • 1 pizca de sal
  • Para la ganaché de chocolate: 150 gr. de chocolate y 150 ml. de nata para montar, mín. 35% M.G.


Preparación:

  1. Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo sin ventilador.
  2. Engrasamos el molde elegido. Reservamos.
  3. Tamizamos la harina junto con la levadura y el bicarbonato. Reservamos.
  4. Batimos a velocidad alta los huevos junto con el azúcar hasta que blanqueen y doblen en volumen.
  5. Añadimos el aceite y batimos de nuevo unos minutos hasta integrar.
  6. Incorporamos la vainilla y el queso, y batimos un par de minutos más.
  7. Incorporamos la mezcla tamizada de harina, levadura y bicarbonato, y la sal, y con ayuda de una espátula removemos bien la mezcla suavemente, hasta que esté bien integrado, con una consistencia suave y sin grumos.
  8. Vertemos la mezcla en el molde y horneamos durante unos 45-50 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo en el centro del bizcocho, salga limpio.
  9. Cuando esté hecho, sacamos del horno y dejamos atemperar dentro del molde unos 10 minutos. Luego desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar por completo.
  10. Mientras el bizcocho está en el horno, preparamos la ganaché: ponemos la nata en un cazo al fuego, y cuando comience a hervir lo retiramos. Añadimos el chocolate, troceado, y removemos hasta que el chocolate se derrita por completo y tengamos una mezcla suave y sedosa. Dejamos atemperar.
  11. Cuando el bizcocho esté frío, vertemos la ganaché por encima y dejamos enfriar. Si la ganaché se hubiera solidificado en el ínterin, podemos volver a calentarla unos segundos en el microondas para que vuelva a estar más líquida y verterla así más fácilmente.



No es un bizcocho light al 100%, porque no deja de llevar azúcar y huevos, y también aceite, aunque poca cantidad. Pero sí que es más ligero que la mayoría, por lo que si vuestra parte golosa del cerebro está más domesticada que la mía, probad a hacerlo sin verter el chocolate por encima, ya veréis como tampoco os defraudará. Aunque si no tenéis problema con el chocolate o con las calorías extra, os animo a que probéis la versión chocolateada, pues está aún más buena, por supuesto!

Espero que os animéis a hacerlo y me contéis lo que os ha parecido!

Muchos besos!
Montes

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