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Crema de calabaza y tomate. Receta ligera y deliciosa.

lunes, 25 de enero de 2021

Crema de calabaza y tomate. Receta ligera y deliciosa.



Después de la publicación de la bomba chocolatosa de la semana pasada, y dado que ya no tenemos la excusa de la nevada, tocaba preparar algo más ligerito. Probablemente el propósito me dure poco, pero hay que aprovechar estos impulsos por si no se vuelven a producir :-)


Crema ligera de calabacín y manzana. Receta con y sin Thermomix.

lunes, 13 de enero de 2020

Crema ligera de calabacín y manzana. Receta con y sin Thermomix.

¡Feliz Año Nuevo a todo el mundo! Que yo felicito ahora el año porque esta es la primera receta de este nuevo 2020, así que es lícito felicitar el año aún, no? Porque ¿hasta cuándo está bien felicitar el año nuevo? Mi madre dice que siempre que aún no hayas visto a la persona en cuestión en este año hay que desearle feliz año nuevo, pero ¿y si la ves por primera vez este año en agosto? En fin, yo no he llegado a tanto, que hoy estamos sólo a 13 de enero, y como este año aún no he hablado con vosotros, pues lo dicho: ¡feliz año nuevo!

Y con el nuevo año y el fin de las fiestas llegan los Juegos del Hambre la comida sana. Toca volver un poco al redil y preparar recetas más ligeras para compensar los excesos que inevitablemente se producen en Navidad. La receta de hoy no es que sea estrictamente de dieta, de hecho en casa la hacemos de forma habitual todo el año, porque es muy fácil de hacer, es sana y está muy rica. La manzana le da un toque dulce a la crema que le va estupendamente, y en casa a mis hijas les encanta.


Pasta casera de dátiles. Receta básica para endulzar de forma natural.

lunes, 20 de mayo de 2019

Pasta casera de dátiles. Receta básica para endulzar de forma natural.


La receta de hoy es tan sencilla que casi ni me atrevería a llamarla así. Se trata de una pasta de dátiles que nos va a ser muy útil para endulzar nuestros platos de forma natural, sin recurrir a azúcares refinados. Es un básico que podemos preparar y tener en la nevera hasta que se nos acabe y tengamos que hacer más. Pero como vais a ver, no se tarda más de dos minutos en hacerlo, así que no puede ser más cómodo.

Bizcocho Angel Food de limón

lunes, 6 de noviembre de 2017

Angel Food de limón


Adoro los bizcochos tipo Angel Food. Son tan suaves, tan esponjosos... Realmente parece que estás mordiendo una nube. Y no sólo eso, sino que además, al no llevar nada de grasa, son realmente mucho más ligeros que los bizcochos convencionales.


Gazpacho de sandía. Receta fácil de verano.

lunes, 26 de junio de 2017

Gazpacho de sandía. Receta fácil de verano.


No se si os he contado que en casa soy la rara a la que no le gusta la ensaladilla rusa. Es curioso, porque la verdad es que me gustan todos los ingredientes que la componen. Pero me gustan por separado, cuando se juntan no sé qué ocurre que no puedo con el resultado. La ensaladilla rusa no es para mí. 

Algo parecido me ocurre con el gazpacho tradicional. En mi casa siempre se ha preparado con pepino, y es verdad que mi historia con el pepino se resume en un odio ancestral superior a mis fuerzas. No puedo con él, no soporto cómo huele ni como sabe, y sólo con que entre en contacto con algún alimento ya lo convierte en "comida non grata" para mí. Y como siempre he identificado el gazpacho con el sabor del pepino, estuve muchos años eliminando de mis veranos esta sopa fría tan refrescante.

Tarta de manzana sin azúcar. Receta con y sin Thermomix.

lunes, 23 de enero de 2017



Si hay una fruta que me gusta tanto para comer sola como para preparar postres con ella, esa es la manzana. Imagino que ya el nombre de mi blog da pistas sobre ello, verdad? Pero es cierto que la tarta de manzana es la única capaz de desbancar a la de chocolate cuando tengo que pedir postre. Está tan buena que es imposible resistirse, y además, seguro que una porción cuenta como ración de fruta!

Tarta de manzana sin azúcar. Receta con y sin Thermomix.

Smoothie de sandía, yogur y nueces. Receta sin azúcar.

martes, 21 de junio de 2016



Bienvenido, verano! Parece ser que, aunque se ha hecho de rogar, el buen tiempo ha llegado para quedarse, y el calor va a empezar pronto a apretar. Así que vamos a empezar a ir preparando cosas fresquitas y ricas que nos ayuden a sobrellevarlo mejor. ¿Qué os parece un rico smoothie de sandía y nueces? Una receta muy especial que estoy segura os va a encantar.


Smoothie de sandía, yogur y nueces. Receta sin azúcar.

Gofres de avena con mermelada. Receta sin azúcar

lunes, 18 de enero de 2016

Gofres de avena con mermelada. Receta sin azúcar


Después de los últimos días de despiporre gastronómico (también conocido como Navidades), que afortunadamente han quedado atrás un año más, todo el mundo ha vuelto a la normalidad en sus casas y sobre todo en sus mesas. Pero muchos (yo incluida) hemos tenido que buscar una versión aún más ligera de esa normalidad anterior. Efectivamente, hay mucho que compensar, ejem... Sin embargo, el hecho de tener que reducir el consumo calórico no quita que no se pueda seguir disfrutando de algún dulce de vez en cuando. Y esta receta de gofres es fácil, rápida y se pueden comer sin tener que escuchar los gritos de la conciencia.

Ensalada de pasta tricolor con salmón y mayonesa de yogur

lunes, 13 de julio de 2015

Ensalada de pasta tricolor con salmón y mayonesa de yogur


Hacía mucho tiempo que no publicaba una ensalada. La última fue esta de naranja y huevo, recién pasadas las Navidades. Pero la verdad es que en verano apetecen mucho más. Sobre todo con estas altas temperaturas, cuando acercarse a la cocina supone ya un gran acto de valor. Por eso cuando este mes recibí la Degustabox y vi que, entre un montón de cosas ricas, se incluía un bote de una nueva mayonesa con yogur que tenía ganas de probar hace tiempo.

Polos de frambuesa y coco (receta vegana y sin azúcar)

lunes, 8 de junio de 2015

Polos de frambuesa y coco (receta vegana y sin azúcar)


Me encanta la leche. En realidad, me encanta todo lo que procede de la leche: yogures, queso... Desde siempre ha sido uno de los alimentos imprescindibles en mi nevera. Cuando era pequeña mi madre se planteó seriamente comprar una vaca, pues su mantenimiento a la larga iba a resultar mucho más barato. Pero al final, no sé por qué, la idea no cuajó y tuvimos que seguir comprando la leche en el súper...

Ensalada de naranja

lunes, 12 de enero de 2015


Después de tanto exceso navideño no viene nada mal desintoxicar un poco el cuerpo. Para ello es ideal esta ensalada, la favorita de mi marido, cargada de vitamina C. Previene resfriados, ayuda a combatir el michelín que amenaza con quedarse para siempre, y además está deliciosa.

Gelatina de infusión de manzana e hibisco

lunes, 11 de agosto de 2014



Hace unos días recibí la DegustaBox del mes de julio, y la verdad es que quedé muy sorprendida por la gran cantidad de productos que traía en esta ocasión, y sobre todo porque alguno de ellos tenía muchas ganas de probarlos hace ya mucho tiempo. Como las bebidas granizadas de Parrot Bay: me llamaron la atención desde la primera vez que las vi anunciadas, así que ha sido genial verlas incluidas en el lote de este mes.

Por si alguien no lo sabe, la DegustaBox es una caja de suscripción mensual, donde a cambio de un precio fijo (14,99€) recibes en tu casa un lote de 10 a 15 productos de primeras marcas, no muestras sino productos novedosos. Y si estáis interesados en probarlo, si utilizáis el código FJGNA el precio final (gastos de envío incluidos) será de 9,99€ para la primera caja. Teniendo en cuenta que el valor real de los productos en el mercado es de casi el doble, la verdad es que es una oportunidad estupenda par poder probar muchas novedades a un precio estupendo. Además, no hay compromiso de permanencia, por lo que en cualquier momento se puede cancelar la suscripción sin ningún problema.



Otro de los productos incluido en el envío de este mes era una caja de infusión de manzana e hibisco. Muchas veces he comentado lo fan que soy de las infusiones, me gustan todas y de todo tipo, desde los tés más suaves hasta sabores más intensos. Pero la originalidad de ésta en concreto es que se preparar con agua fría, no es necesario poner a calentar el agua, y además tampoco requiere que se le añada azúcar por lo que es estupenda para preparar una bebida fresca en verano en un momento y con absolutamente 0 calorías.


Así que, aprovechando esta infusión, decidí preparar un postre muy fresquito, super sencillo y también totalmente sin calorías: una gelatina con trocitos de manzana, cuya mayor dificultad radica en poder esperar el tiempo necesario para que cuaje antes de comérselo! 


Gelatina de infusión de manzana e hibisco


Ingredientes:

(Para aproximadamente unas 7-8 unidades, dependiendo del tamaño del molde)


  • 1/2 litro de agua
  • 4 bolsitas de infusión
  • 2 sobres de gelatina en polvo (12 gr.)
  • 4 cucharadas soperas de agua fría
  • 10 gotas de edulcorante líquido (o al gusto)
  • 1 manzana (opcional)

Preparación:


  1. Lo primero, ponemos a hidratar la gelatina en polvo: en un recipiente ponemos la gelatina y las cuatro cucharadas de agua fría, removemos y dejamos reposar.
  2. Preparamos la infusión: en un bol ponemos las cuatro bolsitas de infusión y añadimos el agua. Dejamos infusionar durante 5 minutos y retiramos las bolsitas. Comprobamos de sabor y añadimos el edulcorante; podemos añadir más o menos en función de que nos guste más o menos dulce.
  3. Calentamos la infusión resultante dos minutos en el microondas, y añadimos la gelatina. Removemos bien hasta que la gelatina se haya disuelto por completo. Vertemos en los moldes elegidos y llevamos a la nevera mínimo cuatro horas.
  4. Si queremos introducir trocitos de fruta fresca, cuando vertamos la mezcla en los moldes podemos añadir trocitos de manzana.




El truco para conseguir desmoldar nuestra gelatina con facilidad es, una vez que ya está fría y cuajada, sumergir los moldes unos minutos en agua caliente sin cubrirlos por completo, para que la gelatina que esté en contacto con el molde se ablande y al darle la vuelta sobre un plato salga sola. Hay que tener cuidado de no tenerlos demasiado tiempo en el agua caliente, o correremos el riesgo de que toda la gelatina se nos licúe.

Podemos preparar esta gelatina con esta infusión o con la que más os guste. Al no llevar nada de azúcar es ideal para diabéticos y para dietas hipocalóricas. Y en general, para todos los que quieran disfrutar de un postre fácil, rápido y original.

Espero que os guste!
Besos!
Montes



Smoothie ligero de frambuesa y piña

jueves, 24 de julio de 2014


Estoy perrona.

No sé si será el calor, la proximidad de las vacaciones, las tardes de piscina... O todo ello junto!

He llegado a pensar que puede que haya pillado algo. Creo que, de hecho, es posible que haya una epidemia de perezolia intensis, un virus muy común en la época estival y del que creo que he caído víctima...


Así que la receta de hoy casi no puede llamarse receta. Es lo que pasa con los smoothies y batidos: en un momento de antojo súbito pero ganas de trabajar 0, te da el punto, metes unos cuantos ingredientes en la batidora, le das al botón et voilà, terminado! Un fresquito y nutritivo smoothie listo para degustar.

Además el de hoy es un smoothie muy ligero, bajo en calorías, pues está hecho sin azúcar, con queso batido desnatado y fruta. Así que podemos darnos el capricho sin remordimiento alguno!


Smoothie ligero de frambuesa y piña


Ingredientes:


  • 170 gr. de frambuesas congeladas
  • 420 gr. de piña, limpia, troceada y congelada.
  • 230 gr. de queso batido 0% M.G.
  • 300 ml. de leche desnatada
  • 3 cucharaditas (tsp.) de edulcorante liquido (o al gusto, si os gusta más o menos dulce podéis variar la cantidad)


Preparación:


  1. En el vaso de una batidora, ponemos la fruta congelada. Trituramos hasta conseguir una pasta.
  2. Añadimos el queso, la leche y el edulcorante. Batimos todo junto hasta que esté homogéneo. Servimos inmediatamente.


Por supuesto podéis poner leche entera o semidesnatada, y sustituir el edulcorante por dos cucharadas de azúcar. Estará probablemente mucho más sabroso, pero perderá un poco el carácter ligero. Vosotros decidís!

Así que si al igual que yo habéis sucumbido también al temido virus estival, imagino que la receta de hoy os parecerá ideal. Refrescante, baja en calorías y, sobre todo, muuuuy fácil de hacer.

Espero que os guste!
Montes

Ravioli de ricotta y espinacas con salmón ahumado

lunes, 21 de julio de 2014


Creo que si entro en mi blog últimamente, no lo reconozco ni yo. ¡Esta es la quinta receta salada en poco más de un mes! Reconozco que en el verano no me apetece mucho encender el horno, pero como comer hay que comer todos los días, al final el resultado es una mayor aparición de entradas saladas en el blog. 


Me encanta la pasta. En todas sus versiones, desde los clásicos spaguetti con tomate hasta opciones más elaboradas. Cuando vamos a un restaurante italiano, donde todo el mundo tiene la duda más habitual (¿pido pasta o pizza?) yo siempre lo tengo claro. Tengo que probar la pasta en todas sus variables posibles, y hasta ahora creo que no he encontrado ninguna que no me gustara. Así que cuando vi que este mes Cocineros del Mundo había propuesto para el Reto de Julio la elaboración de una receta ligera y veraniega con pasta fresca rellena de Giovanni Rana, decidí que tenía necesariamente que participar, a pesar de que la semana pasada acababa de publicar otra receta de pasta. Y enseguida pensé en esta suave salsa de salmón ahumado, que es una de mis favoritas. Normalmente la preparo utilizando nata, pero como uno de los requisitos del reto es que la receta debía ser ligera, he probado a hacerla sustituyendo la nata por leche evaporada. Y queda genial! El mismo sabor y textura, pero mucho más ligera! 


Para esta salsa de salmón ahumado he elegido unos ravioli rellenos de queso ricotta y espinacas, que combinan estupendamente con la cremosidad y sabor de la salsa. 




Así que con esta receta participo en el Reto de Julio de Cocineros del Mundo propuesto por Giovanni Rana.




Ravioli de ricotta y espinacas con salmón ahumado.

(Receta de Montes Ortiz. Para 4 personas)


Ingredientes:



  • 500 gr. de ravioli frescos rellenos de ricotta y espinacas (2 paquetes)
  • 300 gr. de salmón ahumado
  • 525 ml. de leche evaporada (1 brik)
  • 3 cebollas
  • Espinacas frescas
  • Pimienta blanca
  • AOVE, sal

Preparación:



  1. Picamos las cebollas en brunoise, muy picadas. Ponemos en una sartén dos cucharadas de aceite de oliva y pochamos las cebollas a fuego medio, despacito.
  2. Mientras, cogemos 100 gr. del salmón ahumado y lo cortamos en tiras finas, de tamaño uniforme. Lo reservamos. Los otros 200 gr. de salmón los partimos en trozos no muy grandes, y los reservamos aparte.
  3. Cuando la cebolla esté pochada, añadimos los 200 gr. de salmón que hemos partido en trozos, y lo removemos un poco, dejando que se haga junto con la cebolla. Añadimos la leche evaporada y lo cocinamos unos diez minutos a fuego medio-bajo, removiendo, hasta que la salsa coja un poco de cuerpo. Añadimos un poco de pimienta blanca, removemos y probamos para ver el punto de sal. Sazonamos lo necesario.
  4. Mientras la salsa termina de hacerse, cocemos los ravioli en abundante agua hirviendo con sal, el tiempo que marca el paquete (en este caso, son dos minutos justos). Cuando estén hechos, escurrimos el agua y refrescamos ligeramente con agua fría para detener la cocción. Dejamos sobre un colador para que escurran todo el agua restante.
  5. Trituramos la salsa y vertemos en ella los ravioli. Añadimos las tiras de salmón reservadas y unas cuantas hojas de espinacas frescas cortadas a mano. Servimos inmediatamente.



Espero que os animéis a probarlos y que os gusten!

Besos!
Montes

Bundt cake de queso fresco batido y chocolate

jueves, 12 de junio de 2014


Originalmente esta receta iba a ser una receta ligera. Que conste. Y bueno, si cogemos únicamente el bizcocho, hay que reconocer que es un bizcocho más ligero de lo normal.


Porque el bizcocho está hecho sin mantequilla, sólo con una pequeña cantidad de aceite de girasol, y con queso batido desnatado, con 0% de materia grasa. Así que, estrictamente, la receta del bizcocho es una receta ligera.


El problema es que cuando ví el bizcocho terminado, me dio un poco de pena verlo ahí solito, casi desnudo, sin una cobertura que lo cubriera...




Y claro, la parte de mi cerebro que se encarga de buscar recetas light  había quedado agotada y K.O. después del gran esfuerzo de preparar un bizcocho ligero, así que entró en funcionamiento la otra parte: esa parte golosa y chocolate-adicta, esa parte que piensa que si un bizcocho no lleva chocolate no puede siquiera considerarse postre.



Así que, derrotada la parte sensata y entrando en juego la parte choco-ansiosa, me rendí y no tuve más remedio que preparar una suave ganaché de chocolate para bañar el bizcocho. Ahora que no nos oye nadie, debo reconocer que cualquier bizcocho siempre, SIEMPRE, va a estar mejor con chocolate por encima. Y eso que este bizcocho en concreto, a pesar de ser algo más ligero de lo normal, es uno de los más ricos que he hecho hasta ahora. Súper esponjoso y tierno, suave y lleno de sabor, está tan bueno que tenéis que probar a hacerlo, porque estoy segura de que se va a convertir en uno de vuestros imprescindibles.



Bundt cake de queso batido y chocolate

(Receta de Montes Ortiz. Para un molde de bundt de 10 tazas o un molde redondo de 20 cm.)

Ingredientes:


  • 3 huevos
  • 250 gr. de azúcar
  • 100 ml. de aceite de girasol
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta o extracto de vainilla
  • 250 gr. de queso batido desnatado, con 0% M.G.
  • 225 gr. de harina
  • 1/2 cucharadita (tsp.) de levadura en polvo
  • 1/4 cucharadita (tsp.) de bicarbonato
  • 1 pizca de sal
  • Para la ganaché de chocolate: 150 gr. de chocolate y 150 ml. de nata para montar, mín. 35% M.G.


Preparación:

  1. Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo sin ventilador.
  2. Engrasamos el molde elegido. Reservamos.
  3. Tamizamos la harina junto con la levadura y el bicarbonato. Reservamos.
  4. Batimos a velocidad alta los huevos junto con el azúcar hasta que blanqueen y doblen en volumen.
  5. Añadimos el aceite y batimos de nuevo unos minutos hasta integrar.
  6. Incorporamos la vainilla y el queso, y batimos un par de minutos más.
  7. Incorporamos la mezcla tamizada de harina, levadura y bicarbonato, y la sal, y con ayuda de una espátula removemos bien la mezcla suavemente, hasta que esté bien integrado, con una consistencia suave y sin grumos.
  8. Vertemos la mezcla en el molde y horneamos durante unos 45-50 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo en el centro del bizcocho, salga limpio.
  9. Cuando esté hecho, sacamos del horno y dejamos atemperar dentro del molde unos 10 minutos. Luego desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar por completo.
  10. Mientras el bizcocho está en el horno, preparamos la ganaché: ponemos la nata en un cazo al fuego, y cuando comience a hervir lo retiramos. Añadimos el chocolate, troceado, y removemos hasta que el chocolate se derrita por completo y tengamos una mezcla suave y sedosa. Dejamos atemperar.
  11. Cuando el bizcocho esté frío, vertemos la ganaché por encima y dejamos enfriar. Si la ganaché se hubiera solidificado en el ínterin, podemos volver a calentarla unos segundos en el microondas para que vuelva a estar más líquida y verterla así más fácilmente.



No es un bizcocho light al 100%, porque no deja de llevar azúcar y huevos, y también aceite, aunque poca cantidad. Pero sí que es más ligero que la mayoría, por lo que si vuestra parte golosa del cerebro está más domesticada que la mía, probad a hacerlo sin verter el chocolate por encima, ya veréis como tampoco os defraudará. Aunque si no tenéis problema con el chocolate o con las calorías extra, os animo a que probéis la versión chocolateada, pues está aún más buena, por supuesto!

Espero que os animéis a hacerlo y me contéis lo que os ha parecido!

Muchos besos!
Montes

Mermelada de albaricoque sin azúcar

jueves, 5 de junio de 2014


Dice el dicho que, si la vida te da limones, haz limonada. Pues algo así es lo que me ha pasado esta semana. Mis padres han recogido la "cosecha" de su mini-albaricoquero, y está la casa llena de cajas de albaricoques: hay más que en Mercamadrid! Parece mentira con lo pequeño que es el árbol, la cantidad de fruta que ha dado.


Además, son unos albaricoques de una calidad extraordinaria, con un intenso sabor que ya no encuentras en los que se compran en el súper. Por supuesto, mis padres no han utilizado abonos químicos ni han fumigado el árbol, por lo que el aspecto de los frutos no es tan perfecto como los comprados. Pero puedo aseguraros que el sabor es incomparable.


Pero claro, con una cantidad tan grande de fruta, repartes entre vecinos y amigos y aún así no puedes comerte todo lo que queda, así que la solución es obvia: hacer mermelada. Mi madre en su casa habrá preparado tropecientos botes, y con los albaricoques que yo me traje a la mía me he puesto a hacer lo mismo.

Sin embargo, como llevo una semana a dieta (de nuevo, snif) y esperando que ésta sea la refinitiva, he querido probar a hacer una mermelada sin azúcar, apta para dietas hipocalóricas y también para diabéticos.


El azúcar en las mermeladas y confituras no sólo se añade para endulzar, puesto que la fruta ya contiene suficiente azúcar (fructosa) como para que resulte dulce. En realidad el azúcar cumple aquí dos funciones. Por un lado, es conservante, puesto que al absorber la humedad de la fruta evita la proliferación de bacterias y microorganistmos, y facilita así una mayor duración de la preparación. Y por otro lado, precisamente también por absorber el líquido, favorece la gelificación de la fruta, con lo que conseguimos que la mermelada tenga una textura más espesa.

Sin embargo, cuando pretendemos hacer una mermelada sin uno de los dos ingredientes principales, y precisamente el que le da la textura y facilita su conservación, debemos buscar otra alternativa para conseguir un resultado por lo menos similar.



En este caso he recurrido a un espesante natural, el agar-agar, para conseguir una consistencia similar, pues de otra manera la mermelada nos quedaría demasiado líquida. El agar-agar es una gelatina vegetal de origen marino que se obtiene de varias especies de algas. Tiene un poder espesante diez veces superior al de la gelatina normal, con lo que hay que ser cuidadoso con las cantidades y respetar las que se indiquen en la receta que se esté elaborando. La palabra “agar” viene del malayo agar-agar, que significa jalea.

El agar-agar ya se puede encontrar fácilmente en casi todos los supermercados, casi siempre en forma de polvo, aunque se comercializa también en fibras, con forma de copos, de cápsulas... Yo he utilizado los sobres de polvos.

El agar-agar hay que disolverlo previamente en un líquido frío, para después añadirlo a la mezcla que se pretende espesar y calentarlo, pues se activa a partir de los 85º. Tiene la ventaja sobre la gelatina normal que, a diferencia de ésta, puede gelificar mezclas ácidas, y como muchas recetas de mermeladas contienen zumo de limón, conseguimos mejor resultado con el agar-agar que con otras gelatinas. También nos permite presentar gelatinas calientes, pues gelifica incluso en caliente, a diferencia de la gelatina normal, que hay que dejar enfriar para que tome consistencia. Además es apta para veganos al no tener un origen animal.



Esta mermelada la he preparado con Thermomix, porque, como siempre, me resulta mucho más fácil. Pero se puede hacer de igual manera, con los mismos ingredientes, en un cazo a fuego medio y removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera, para que no se queme.


Mermelada de albaricoque sin azúcar

(Receta adaptada de Velocidad Cuchara)


Ingredientes:


  • 1 kg. de albaricoques, pesados una vez limpios y deshuesados (no hace falta pelarlos)
  • 20 ml. de zumo de limón
  • 200 ml. de agua
  • 4 gr. (2 sobres) de agar-agar
  • Edulcorante (al gusto)

Preparación:


  1. Lavamos y deshuesamos los albaricoques. Reservamos.
  2. Ponemos en el vaso el agua y el agar-agar y programamos 4 minutos, varoma, vel. 1.
  3. Agregamos los albaricoques y el zumo de limón. Programamos 15 minutos, varoma, velocidad 2. Terminado el tiempo, comprobamos la consistencia, que dependerá también de la cantidad de agua que contuviera la fruta utilizada. Si ha quedado demasiado liquída, podemos programar de nuevo otros 5 minutos a la misma temperatura.
  4. Una vez conseguida la textura adecuada, añadimos el edulcorante que prefiramos (yo he utilizado 30 ml. de edulcorante líquido, que es una mezcla de sacarina y ciclamato sódico, pero podéis utilizar el que queráis, incluso se puede endulzar con sirope de agave o con miel, aunque en este caso también aportaría sabor). Podéis añadir más o menos cantidad, en función de que prefiráis la mermelada más o menos dulce.
  5. Vertemos la mermelada en botes previamente esterilizados, los tapamos y los dejamos boca abajo, para que se haga el vacío.



Hay que tener en cuenta que, al no llevar azúcar, la duración de esta mermelada será menor que la de una mermelada normal. Sin embargo, si la vais a tomar inmediatamente o si la vais a repartir para que se la tomen otros, no habrá problemas. 

Espero que os guste!
Besos!
Montes


Brochetas de salmón Teriyaki con fideos de arroz salteados con verduras. Reto Canal Cocina: Recetas por cinco euros.

jueves, 1 de mayo de 2014

Brochetas de salmón Teriyaki con fideos de arroz salteados con verduras


Cuando hace unas semanas los chicos de Canal Cocina se pusieron en contacto conmigo para ofrecerme participar en un reto, acepté de primeras sin saber en qué iba a consistir. No fue hasta unos días después, cuando recibí en casa el estupendo libro de Marta Yanci, Recetas por 5 euros, junto con una tarjeta para aceptar el desafío, cuando ví que el reto en cuestión consistía en preparar una receta para dos o cuatro personas, cuyo presupuesto total no superase los cinco euros.


Brochetas de salmón Teriyaki con fideos de arroz salteados con verduras


En un principio pensé en preparar un postre, dada mi natural tendencia al dulce (será el carácter, jaja). Sin embargo, quería que fuera realmente un reto, y eso para mí implicaba buscar una receta salada. El problema, claro está, era conseguir no superar un presupuesto tan ajustado.

Brochetas de salmón Teriyaki con fideos de arroz salteados con verduras


La primera opción cuando se piensa en un plato económico suele ser el pollo o la pasta, por lo que fue lo primero que descarté. Claro que con ello perdía muchas opciones, pero tenía la esperanza de encontrar una alternativa un poco menos evidente.

Brochetas de salmón Teriyaki con fideos de arroz salteados con verduras


Así que la siguiente idea que tuve fue un bacalao confitado, pero tuve que abandonarla enseguida en cuanto ví el precio del bacalao. Madre mía! En estos momentos te das cuenta de lo que supone ir a comprar teniendo un presupuesto muy limitado del que no puedes pasarte. Es cierto que muchas familias se enfrentan a ese reto a diario, haciendo verdadera magia con unos pocos euros, para dar de comer a varias personas. A pesar de no nadar en la abundancia, me considero afortunada por no haber tenido nunca que controlar tantísimo los céntimos. Nunca hasta ahora había sido consciente del precio real de algunos alimentos, que casi siempre compramos sin mirar mucho lo que valen. Entre ellos el bacalao, que normalmente ha sido un pescado bastante económico, al alcance de todos los bolsillos, pero que parece ser que de un tiempo a esta parte se ha convertido en manjar de dioses, subiendo de precio en consecuencia.

Brochetas de salmón Teriyaki con fideos de arroz salteados con verduras


Así que finalmente, después de barajar varias recetas más, me decidí por estas brochetas de salmón marinado acompañadas por unos fideos de arroz salteados con verduras. Es un plato muy completo, en el que hay verduras, carbohidratos, grasas buenas y proteínas, y además no supera los cinco euros de coste. Si a todo eso le sumamos lo rico que está, creo, señores, que por fin habemus recetam!

Brochetas de salmón Teriyaki con fideos de arroz salteados con verduras


Aunque he dicho en el enunciado que es un salmón Teriyaki, en realidad debería decir mejor un falso Teriyaki, porque aunque así se llama a la comida cocinada con un adobo dulce, originalmente ese adobo se hace con sake (licor de arroz), mirim (un destilado dulce a partir del sake), azúcar y salsa de soja. Y de éstos ingredientes mi adobo sólo tiene la soja, así que en puridad no podría llamarse Teriyaki... Pero en fin, como no deja de ser un macerado dulce, con el nombre se queda :)


Brochetas de salmón Teriyaki con fideos de arroz salteados con verduras.


Ingredientes:

(Para dos personas)

  • 350 gr. de salmón fresco en rodajas (son dos rodajas medianas). (3,49€)
  • 100 gr. de fideos de arroz (0,65€)
  • 175 gr. de calabacín (0,11€)
  • 100 gr. de pimiento verde (0,11€)
  • 100 gr. de cebolla (0,10€)
  • 50 ml. de salsa de soja (0,34€)
  • 50 gr. de miel (0,20€)
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Semillas de sésamo para decorar
  • TOTAL RECETA: 5.00€

Preparación:


  1. En un bol ponemos la salsa de soja, la miel y el jengibre en polvo, y removemos hasta mezclar bien. Introducimos las rodajas de salmón, y lo dejamos macerando al menos un par de horas (cuanto más tiempo esté, más sabor cogerá)
  2. Lavamos y cortamos los pimientos, el calabacín y la cebolla en tiras finas. Ponemos un poco de aceite en una sartén y salteamos las verduras, poniendo primero el pimiento, un poco después incorporamos la cebolla, y por último el calabacín. Sazonamos y salteamos todo junto.
  3. Mientras, ponemos abundante agua con un poco de sal a hervir en un cazo. Cuando hierva, metemos los fideos de arroz durante unos 3 minutos. Cuando estén en el agua, los separamos con un tenedor para que no queden apelmazados. Transcurrido el tiempo, tiramos el agua caliente y los ponemos bajo el agua fría para detener la cocción; los escurrimos bien.
  4. Añadimos los fideos bien escurridos sobre la sartén con la verdura, añadimos tres o cuatro cucharadas del marinado del pescado (o alguna más, si queremos dar más sabor a los fideos) y salteamos. 
  5. Quitamos la piel y las espinas al salmón, y troceamos en porciones del mismo tamaño. Las pinchamos en los palillos de brochetas (salen dos brochetas por cada rodaja), y las hacemos a la plancha con un par de gotas de aceite (la propia grasa del salmón hace que no sea necesario más). Marcamos el salmón, vuelta y vuelta (al no ser porciones muy grandes se hace enseguida).
  6. En un plato ponemos los fideos salteados y sobre ellos las brochetas. Ponemos algunas semillas de sésamo sobre el salmón (no es imprescindible pero me gusta el toque crujiente que aporta).
  7. Servir inmediatamente.

Brochetas de salmón Teriyaki con fideos de arroz salteados con verduras


Un plato completo, económico y delicioso. Os animo a probarlo! Y si os ha gustado la receta, podéis entrar aquí para votar por ella en el #retoCanalCocina #recetaspor5euros, os lo agradeceré muchísimo! Será necesario que os creéis un perfil en la web de Canal Cocina (muy sencillo y rápido) y que dejéis un comentario en la receta. Todos los comentarios serán valorados también por el jurado del Reto, y el considerado mejor y más ingenioso recibirá también como premio un ejemplar del libro Recetas por 5 euros, de Marta Yanci. Animaos, que podéis ganarlo!

En la web de Canal Cocina también podréis ver las otras recetas participantes, todas estupendas y sobre todo, económicas!

Besos!
Montes


Torrijas más ligeras al vapor

lunes, 14 de abril de 2014


Me encantan las torrijas, desde siempre. Un gran incentivo de la Semana Santa. Aunque hasta que no vine a vivir a Madrid no era un postre que para mí tuviera relación con Semana Santa. Cuando vivíamos en Reinosa, las llamábamos torrejas, y era un dulce típico de Navidad, que todos los años por esas fiestas me preparaba mi abuela.

Pero ya sean torrejas o torrijas, ya sea en Navidad o Semana Santa, esta delicia tan humilde, nacida como receta de aprovechamiento, para mi gusto es uno de los dulces más suaves y exquisitos. 


Sin embargo, para mí las torrijas tienen un gran problema: son fritas. Y yo odio freír. No sólo por la cantidad de grasa que le aporta (que también). Es que no soporto la idea de pasarme una tarde entera con la sartén llena de aceite caliente, friendo una torrija tras otra. No me pasa sólo con las torrijas, es una fobia en general. Cualquier tipo de alimento que tenga que ir frito, siempre intento buscar alguna alternativa para prepararlo de otra forma. 

Por eso hasta ahora para comerme alguna torrija tenía que comprarla o depender de la benevolencia de algún familiar o amigo que sí se hubiese pasado las horas friendo tandas interminables de torrijas y quisiera compartir alguna conmigo, algo que yo agradecía profundamente.


Sin embargo, a partir de ahora ya podré abandonar la mendicidad torrijera, y podré hacerme barras y barras de pan sin necesidad de freír ni una sola rebanada. Debo reconocer que la reducción calórica en este caso es un plus adicional, porque para mí la gran ventaja es la reducción de tiempo y la facilidad de preparación. Además, el resultado es espectacular, no desmerecen en absoluto las torrijas hechas de manera tradicional. Mi marido, otro fan torrijero como yo, desconfiado en un principio al oír "voy a hacer unas torrijas al vapor", puso cara de deleite después al probar la primera torrija de la tanda, aún caliente. Así que podéis fiaros de esta receta, porque si a él le han gustado, es señal de que realmente están muy buenas!

El único handicap que le veo es que, lógicamente, necesitaremos algún aparato para generar vapor. Yo he utilizado la Thermomix, con el accesorio Varoma, pero también puede hacerse de igual manera si tenéis una vaporera.

Torrijas al vapor

(Fuente: Vorwerk. Para unas 12-14 unidades, dependiendo del tamaño)

Ingredientes:


  • 1 barra de pan para torrijas, del día anterior.
  • 1 l. de leche.
  • 150 gr. de azúcar
  • La piel de un limón
  • 1 palo de canela
  • 2 huevos
  • Aprox. 30 gr. de mantequilla, derretida
  • 6 cucharadas colmadas de azúcar y 2 cucharadas de canela, para rebozar.

Preparación:


  1. Ponemos en el vaso la leche con el azúcar, la piel del limón y la canela. Programamos 14 minutos, 90º, giro a la izquierda y velocidad cuchara.
  2. Mientras se infusiona la leche, cortamos el pan en rebanadas gruesas de unos 2 cm.
  3. Vertemos la leche en una bandeja, y dejamos que se temple. Cuando esté más fría, vamos remojando las rebanadas, dejando que se empapen muy bien. Reservamos.
  4. Derretimos la mantequilla al microondas, con cuidado de que no hierva. Reservamos. 
  5. Batimos los huevos en un plato, y reservamos.
  6. Cortamos cuadrados de film transparente lo suficientemente grandes para envolver cada rebanada.
  7. Vamos engrasando los cuadrados de film de uno en uno con la mantequilla derretida, con ayuda de un pincel. Pasamos las rebanadas por el huevo batido y las vamos envolviendo de una en una en el film engrasado. Las colocamos en el Varoma.
  8. Ponemos 750 ml. de agua en el vaso de la Thermomix, y programamos 25 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1 y 1/2. Pasados los primeros 5 minutos, quitamos el cubilete y colocamos el Varoma sobre la Thermomix.
  9. Mientras tanto, encendemos el horno en modo grill, a temperatura máxima.
  10. Mezclamos el azúcar y la canela para el reboce.
  11. Cuando termine el tiempo, desenvolvemos las rebanadas (con cuidado, porque estarán muy calientes) y las rebozamos en la mezcla de azúcar y canela. Las vamos colocando en una bandeja de horno, sobre la que habremos puesto un papel vegetal, y gratinamos 3 minutos.
  12. Sacamos del horno, colocamos en una fuente, y dejamos templar.



Creedme: si habéis remojado bien las rebanadas, obtendréis unas torrijas súper jugosas, realmente indistinguibles de las fritas, pero de una manera mucho menos engorrosa y además mucho más sana. No es que consigamos un postre ligero del todo, porque el azúcar, el huevo, el pan y la mantequilla no son ingredientes precisamente light. Pero seguro que algunas calorías menos y sobre todo menos grasa sí que tendremos.

Y si además queréis probar a hacer vuestro propio pan de torrijas, podéis probar con esta receta. Os aseguro que no volveréis a comprarlo más!

Animáos a probarlas y me contáis.

Besos!
Montes 

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