
Después de unos días de parón blogueril vuelvo de nuevo a publicar recetas nuevas. El confinamiento a consecuencia del virus del demonio me está afectando, supongo como a todos vosotros, pero es que además en mi caso, debido a mi profesión (asesora laboral), tenemos estos días trabajo a tope. Afortunadamente puedo trabajar desde casa y no necesito ir a la oficina, pero empezamos la jornada pronto por la mañana y no sabemos cuándo cerramos al final del día... Os podéis imaginar que ahora mismo el tema laboral es, junto con la salud, una de las principales preocupaciones de todo el mundo. Trabajadores afectados por ERTEs o despidos, pequeñas empresas que no saben cómo sobrellevar esta situación porque o han visto cerrados sus negocios o su actividad, pese a no estar obligada a cerrar por el Real Decreto del Gobierno, se ha reducido al mínimo, autónomos cuyo trabajo se ha visto cancelado por completo... Cuando termino la jornada la verdad es que no tengo la cabeza para conectarme a las redes sociales o para actualizar el blog.