Spaguetti con gorgonzola, tomates secos y nueces

jueves, 10 de julio de 2014



La semana pasada, los chicos de SoyVital tuvieron la cortesía de invitarme a un curso de cocina impartido por el Chef Xavier Lahuerta, en el que el Chef, además de mostrarnos la preparación de tres deliciosas recetas, nos enseñó varias técnicas y "trucos" utilizados en la cocina profesional pero que pueden resultar también muy útiles en la cocina casera.


Además en el curso coincidí con otras compañeras blogueras, Carmen, Sofía y Rosalía, así que os podéis imaginar cómo lo pasamos. Si además de aprender, puedes pasarte una tarde entera entre fogones y entre amigas, con un ambiente estupendo, el resultado es un plan perfecto.


Uno de los platos del taller eran unos macarrones con gorgonzola, tomates secos y nueces ralladas, que yo he preparado hoy en versión spaguetti, pues personalmente me gustan más que los macarrones.


Uno de los momentos importantes cuando se prepara un plato de pasta es la cocción de la misma. Dicen los italianos que debe prepararse al dente, un poco durita, y es como más me gusta a mí. Personalmente no me gusta nada la pasta pasada de cocción, pues se queda blanda y pegajosa. Además, es importante saber que cuanto más prolongada sea la cocción de la pasta, mayor índice glucémico tendrá (al producirse la gelatinización del almidón del cereal), por lo que dichos almidones se transformarán en glucosa y producirán un mayor aumento del nivel de azúcar en sangre. Por el contrario, si cocemos la pasta al dente, el índice glucémico de la misma será menor, por lo que no aumentará tanto el nivel de azúcar en sangre, saciará más y durante más tiempo.



Spaguetti con gorgonzola, tomates secos y nueces


Ingredientes:


  • 500 gr. de spaguetti
  • 1 kg. de cebollas
  • 100 gr. de tomates secos, previamente hidratados
  • 300 ml. de caldo de pollo (y un poco más por si hay que rectificar la consistencia de la salsa)
  • 200 ml. de nata para cocinar (18% M.G.)
  • 200 gr. de queso gorgonzola
  • 50 gr. de nueces (o al gusto)
  • Perejil fresco, picado, para espolvorear.
  • AOVE, sal

Preparación:


  1. Picamos finamente la cebolla. En una sartén grande, ponemos tres cucharadas de AOVE y pochamos la cebolla despacio, a fuego medio, sin prisa, removiendo de vez en cuando, para que se vaya reduciendo poco a poco, con cuidado de que no se queme ni se tueste.
  2. Cuando la cebolla se haya reducido y esté con un color dorado, añadimos el caldo de pollo. Removemos y dejamos reducir. Añadimos los tomates secos picados, removemos y dejamos unos minutos, removiendo. 
  3. Incorporamos la nata, bajamos un poco el fuego, y dejamos que espese un poco. Añadimos el gorgonzola desmenuzado, y removemos hasta que se disuelva por completo, sin dejar que hierva en ningún momento. Cuando se haya disuelto del todo, comprobamos la consistencia de la salsa, y si hubiera quedado demasiado espesa podemos añadir un poco más de caldo de pollo. 
  4. Retiramos del fuego y trituramos la salsa. Probamos y rectificamos de sal en caso de que fuera necesario.
  5. Ponemos la pasta a cocer en abundante agua con sal, durante el tiempo que marque el fabricante. Cuando esté hecha, vertemos en un colador grande, refrescamos ligeramente con agua fría para detener la cocción y escurrimos por completo.
  6. Volcamos la pasta sobre la salsa reservada, y cocinamos a fuego medio un par de minutos más.
  7. Servimos inmediatamente, rallando las nueces directamente sobre cada plato, y espolvoreándolos con perejil picado.




Es un plato delicioso, suave, cremoso. El gorgonzola, a pesar de ser un queso azul, queda suavizado por el dulzor de la cebolla y los tomates secos, y el toque de nuez rallada al final le da el punto perfecto de sabor y textura al plato. Es una forma diferente de preparar los spaguetti, pero muy fácil, así que os animo a que la probéis y me contéis qué os ha parecido.

Espero que os guste!
Montes



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