Pan Milagro

lunes, 6 de octubre de 2014


No tengo excusa. Llevo meses queriendo ponerme en modo on panarra, desde que tuve la suerte de asistir al curso de pan con Su, de Webos Fritos. Salí de allí con ganas de ponerme manos a la masa, pero salvo las caracolas saladas con tomates secos y queso que hice al día siguiente, entre unas cosas y otras el plan se fue posponiendo y de pan nada de nada.


Y eso que mi santo se ha pasado todos estos meses insistiéndome para que hiciera pan. Todo lo que tiene de poco goloso lo tiene de panarra. Le encanta el pan, sobre todo el pan casero. Y no puede entender cómo he podido estar tanto tiempo sin intentar hacer pan en casa.


Lo que ocurre es que después de tanto tiempo, me daba bastante miedito liarme con el amasado, los levados, y no digamos ya si empezaba con una receta con masa madre... Así que decidí empezar por algo sencillo.


Y os puedo asegurar que no hay receta más sencilla que ésta. No hace falta tener conocimientos de cómo se hace pan, no hace falta saber amasar, no hace falta dejar fermentar la masa... Por eso se llama pan Milagro, porque, hagas lo que hagas, el pan sale bien, de manera milagrosa. En poco tiempo tienes preparada una hogaza calentita de pan casero recién hecho, y creo que no hay nada más bueno en el mundo que éso. Lo único que vamos a necesitar es una cazuela de pyrex con tapa o una cocotte para hornear dentro la hogaza, y paciencia para esperar a que se enfríe antes de zampárnoslo.



Pan Milagro

(Fuente: Webos Fritos)


Ingredientes:


  • 310 gr. de harina de fuerza
  • 175 gr. de agua
  • 20 gr. de aceite de oliva
  • 15 gr. de levadura fresca
  • 7 gr. de sal

Preparación:


  1. En un bol ponemos la harina y desmigamos la levadura por encima.
  2. Añadimos el aceite y el agua, mezclamos todo y empezamos a amasar. No hace falta tener conocimientos de amasado, simplemente amasad lo mejor que podáis durante unos diez minutos. A mitad del amasado no os olvidéis de incorporar la sal, y seguid amasando hasta formar una bola.
  3. Pintamos la bola con un poco de aceite, espolvoreamos por encima un poco de harina, y la colocamos dentro de nuestra cazuela de pyrex (yo lo he hecho dentro de la cocotte), debidamente engrasada.
  4. Hacemos unos cortes rápidos con un cuchillo o con un cutter bien afilado en la parte superior de la bola. No pasa nada si no queda perfecto.
  5. Metemos la cazuela tapada con el horno EN FRIO, y lo horneamos a 220º de 40-45 minutos, hasta que comprobemos que tiene un bonito color dorado
  6. Cuando esté hecho, sacamos de la cazuela y dejamos enfriar sobre una rejilla.




Una alternativa para conseguir una miga de mejor calidad es dejar reposar la masa dentro de la cazuela tapada durante una hora. Tras este corto tiempo de levado, le practicamos los cortes, espolvoreamos con harina y horneamos, EN ESTE CASO CON EL HORNO PRECALENTADO A 220º, durante unos 35-40 minutos, o hasta que veamos que el pan está hecho, con un bonito color dorado. De esta manera mejorará la miga y el sabor de la hogaza.

Ésta es la manera más sencilla y sin complicaciones de hacer pan, un buen pan casero que  aunque probablemente no vaya a ser el mejor del mundo, en comparación con los que venden en el super os puedo asegurar que os va a saber a gloria.

Espero que éste sea sólo el primero de muchos panes. Es lo que tiene el pan, que una vez que empiezas quieres probar más y hacer cosas más complicadas. Veremos qué receta pruebo para la próxima....

Espero que os guste y os animéis a hacerlo!
Besos!
Montes

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