jueves, 31 de julio de 2014

Tarta y mesa dulce para una boda en blanco y rojo


Hace ya más de un mes que Antonio y Manuela se casaron. Y desde entonces tenía pendiente enseñaros las fotos de la tarta y la mesa dulce que les preparé.




Todo el salón estaba decorado en blanco y en rojo, así que desde el primer momento la novia tenía claro que esos iban a ser los colores predominantes tanto en la tarta como en la mesa dulce. Sin embargo, corríamos el peligro de que terminara pareciendo la boda de un jugador del Atlético de Madrid, así que con detalles como el lazo rosa y las perlas nacaradas conseguí romper la monotonía del blanco y el rojo y aportar una nota diferente que le daba un aspecto armónico al conjunto.



En la mesa dulce había cupcakes red velvet con crema de queso, cupcakes y mini cupcakes de vainilla con crema suiza de fresas, galletas de mantequilla decoradas con papel de azúcar con el logotipo de los novios impreso, y un montón de chuches.


En realidad la tarta se trataba de un dummie, pues el resto de dulces era más que suficiente para los invitados a la boda, que no eran muchos, y por tanto la tarta debía cumplir más una función decorativa, presidiendo majestuosamente la mesa dulce.






La calidad de las fotos no es muy buena, puesto que tuvimos que montar la mesa y rápidamente sacar unas cuantas fotos antes de que comenzaran a llegar los invitados. Afortunadamente al final nos dio tiempo!

Espero que os haya gustado, desde luego a los novios les encantó!

Besos!
Montes

lunes, 28 de julio de 2014

Helado de nata y praliné de nueces


¿Habéis pasado últimamente por alguna heladería de esas modernas, en las que hay un montón de helados de colores a cual más chillón intenso, e infinidad de sabores nuevos a cual más raro? No es que a mí no me guste probar cosas nuevas, pero tengo que reconocer que soy muy clasicona a la hora de elegir el sabor de helado. Normalmente gana el chocolate, por supuesto, seguido de cerca por el de nata (mantecado, lo llaman en Santander). Y mi último descubrimiento (en uno de mis alardes por variar de elección) ha sido en mi heladería favorita del mundo mundial, Regma, que hace un par de años abrió tienda en Comillas y desde entonces MA-TO por una bola de jaspeado de moka. Si sois de Santander o alrededores, sabréis de qué estoy hablando...


Y como clasicona en toda regla, otro de mis sabores de helado favorito es el de nata-nueces. De hecho, creo que es el sabor más viejuno de todos, superado quizás sólo por el de tutti-frutti. Pero a pesar de ello debo reconocer que me encanta.


Y esta semana pasada los planetas se alinearon y recibí dos señales inequívocas que me decidieron a preparar este helado. En primer lugar, recibí de Nueces de California un montón de nueces de regalo, y en segundo lugar, mi admirado Luis Olmedo publicó en su blog una estupenda entrada sobre cómo preparar praliné. Normalmente el praliné normal suele ser de avellanas, pero en realidad se puede hacer con cualquier fruto seco. Así que, si la vida te da limones... O, en este caso, si la vida te da nueces....


Pues eso. Haz helado de nata con nueces. Pero no con nueces troceadas, sino con praliné de nuez. Que es muy fácil de hacer y no hay color con el sabor que le aporta al helado. Debo reconocer que este helado no podemos incluirlo en la categoría de "helados ligeros", porque tiene una gran cantidad de grasa, tanto por la nata como por las nueces. Pero precisamente por eso es uno de los más cremosos que he hecho hasta ahora. Tanto que incluso aunque lo hagamos sin utilizar heladera, va a quedar suave y sin cristales de hielo.



Helado de nata y praliné de nueces

(Receta de Montes Ortiz. Para aproximadamente 500-600 ml. de helado)


Ingredientes:


  • Para el praliné:
    • 130 gr. de nueces de California, tostadas
    • 110 gr. de azúcar
    • 2 cucharaditas (tsp.) de agua
    • 1 cucharadita(tsp.) de glucosa (opcional)
  • Para el helado:
    • 240 gr. de azúcar (si tenemos azúcar invertido, podemos poner 180 gr. de azúcar y 60 gr. de azúcar invertido)
    • 3 huevos, separadas las claras de las yemas
    • 1 pizca de sal
    • 400 ml. de nata para montar (mín. 35% M.G.)
  • Para decoración:
    • Nueces troceadas
    • Sirope de chocolate


Preparación:

  1. Comenzamos preparando el praliné. Si las nueces que tenemos no son tostadas, deberemos primero tostarlas nosotros. Para ello, ponemos el horno a 190º, colocamos las nueces en una bandeja de horno y las tostamos durante unos 10-12 minutos, cuidando que no se nos quemen. Sacamos y dejamos que se enfríen.
  2. Mientras, en un cazo ponemos los 110 gr. de azúcar y las dos cucharadas de agua y la de glucosa. Calentamos a fuego medio-bajo, sin remover, hasta que el azúcar se haya disuelto por completo y tengamos un caramelo con un color dorado (también hay que estar muy pendiente para que no se queme). 
  3. Cuando el caramelo esté hecho, vertemos dentro las nueces tostadas y removemos, mezclando bien. Volcamos la mezcla sobre un tapete de silicona o un papel de horno, extendemos y dejamos enfriar por completo.
  4. Cuando esté completamente frío, trituramos la mezcla en una batidora con accesorio picador hasta conseguir que las nueces suelten todo el aceite y tengamos una crema suave, sin que se noten apenas ningún trozo de fruto seco. Reservamos.
  5. En un bol, batimos las yemas de huevo con el azúcar invertido o con 120 gr. de azúcar normal, hasta que blanqueen y aumenten ligeramente de tamaño. Reservamos.
  6. En otro bol ponemos el azúcar restante y la nata (que deberá estar muy fría) y batimos hasta montarla. Cuando esté montada, le añadimos la mezcla de las yemas, con movimientos envolventes. Reservamos.
  7. Añadimos la pizca de sal a las claras de huevo y las montamos a punto de nieve. Cuando estén montadas, incorporamos la mezcla de nata y yemas y removemos cuidadosamente con movimientos envolventes hasta integrar por completo.
  8. Vertemos la mezcla en la heladera y mantecamos durante 35-40 minutos. Cuando lleve unos 15 minutos, vertemos el praliné por el bocal de la heladera, para que se vaya mezclando.
  9. Transcurrido el tiempo, ponemos la mezcla en un recipiente con tapa y llevamos al congelador mínimo 5 horas.
  10. En el momento de servir, ponemos sobre el helado unas nueces troceadas y acompañamos de sirope de chocolate. Yo he utilizado un poco del sirope de cacao y Guinness que aún tenía en la nevera desde la última vez que lo preparé, y os puedo asegurar que la combinación es absolutamente mágica!



Espero de verdad que os animéis a prepararlo, porque está delicioso. Cremoso como pocos, y con un sabor increíble. 

Un beso!
Montes 

jueves, 24 de julio de 2014

Smoothie ligero de frambuesa y piña


Estoy perrona.

No sé si será el calor, la proximidad de las vacaciones, las tardes de piscina... O todo ello junto!

He llegado a pensar que puede que haya pillado algo. Creo que, de hecho, es posible que haya una epidemia de perezolia intensis, un virus muy común en la época estival y del que creo que he caído víctima...


Así que la receta de hoy casi no puede llamarse receta. Es lo que pasa con los smoothies y batidos: en un momento de antojo súbito pero ganas de trabajar 0, te da el punto, metes unos cuantos ingredientes en la batidora, le das al botón et voilà, terminado! Un fresquito y nutritivo smoothie listo para degustar.

Además el de hoy es un smoothie muy ligero, bajo en calorías, pues está hecho sin azúcar, con queso batido desnatado y fruta. Así que podemos darnos el capricho sin remordimiento alguno!


Smoothie ligero de frambuesa y piña


Ingredientes:


  • 170 gr. de frambuesas congeladas
  • 420 gr. de piña, limpia, troceada y congelada.
  • 230 gr. de queso batido 0% M.G.
  • 300 ml. de leche desnatada
  • 3 cucharaditas (tsp.) de edulcorante liquido (o al gusto, si os gusta más o menos dulce podéis variar la cantidad)


Preparación:


  1. En el vaso de una batidora, ponemos la fruta congelada. Trituramos hasta conseguir una pasta.
  2. Añadimos el queso, la leche y el edulcorante. Batimos todo junto hasta que esté homogéneo. Servimos inmediatamente.


Por supuesto podéis poner leche entera o semidesnatada, y sustituir el edulcorante por dos cucharadas de azúcar. Estará probablemente mucho más sabroso, pero perderá un poco el carácter ligero. Vosotros decidís!

Así que si al igual que yo habéis sucumbido también al temido virus estival, imagino que la receta de hoy os parecerá ideal. Refrescante, baja en calorías y, sobre todo, muuuuy fácil de hacer.

Espero que os guste!
Montes

lunes, 21 de julio de 2014

Ravioli de ricotta y espinacas con salmón ahumado


Creo que si entro en mi blog últimamente, no lo reconozco ni yo. ¡Esta es la quinta receta salada en poco más de un mes! Reconozco que en el verano no me apetece mucho encender el horno, pero como comer hay que comer todos los días, al final el resultado es una mayor aparición de entradas saladas en el blog. 


Me encanta la pasta. En todas sus versiones, desde los clásicos spaguetti con tomate hasta opciones más elaboradas. Cuando vamos a un restaurante italiano, donde todo el mundo tiene la duda más habitual (¿pido pasta o pizza?) yo siempre lo tengo claro. Tengo que probar la pasta en todas sus variables posibles, y hasta ahora creo que no he encontrado ninguna que no me gustara. Así que cuando vi que este mes Cocineros del Mundo había propuesto para el Reto de Julio la elaboración de una receta ligera y veraniega con pasta fresca rellena de Giovanni Rana, decidí que tenía necesariamente que participar, a pesar de que la semana pasada acababa de publicar otra receta de pasta. Y enseguida pensé en esta suave salsa de salmón ahumado, que es una de mis favoritas. Normalmente la preparo utilizando nata, pero como uno de los requisitos del reto es que la receta debía ser ligera, he probado a hacerla sustituyendo la nata por leche evaporada. Y queda genial! El mismo sabor y textura, pero mucho más ligera! 


Para esta salsa de salmón ahumado he elegido unos ravioli rellenos de queso ricotta y espinacas, que combinan estupendamente con la cremosidad y sabor de la salsa. 




Así que con esta receta participo en el Reto de Julio de Cocineros del Mundo propuesto por Giovanni Rana.




Ravioli de ricotta y espinacas con salmón ahumado.

(Receta de Montes Ortiz. Para 4 personas)


Ingredientes:



  • 500 gr. de ravioli frescos rellenos de ricotta y espinacas (2 paquetes)
  • 300 gr. de salmón ahumado
  • 525 ml. de leche evaporada (1 brik)
  • 3 cebollas
  • Espinacas frescas
  • Pimienta blanca
  • AOVE, sal

Preparación:



  1. Picamos las cebollas en brunoise, muy picadas. Ponemos en una sartén dos cucharadas de aceite de oliva y pochamos las cebollas a fuego medio, despacito.
  2. Mientras, cogemos 100 gr. del salmón ahumado y lo cortamos en tiras finas, de tamaño uniforme. Lo reservamos. Los otros 200 gr. de salmón los partimos en trozos no muy grandes, y los reservamos aparte.
  3. Cuando la cebolla esté pochada, añadimos los 200 gr. de salmón que hemos partido en trozos, y lo removemos un poco, dejando que se haga junto con la cebolla. Añadimos la leche evaporada y lo cocinamos unos diez minutos a fuego medio-bajo, removiendo, hasta que la salsa coja un poco de cuerpo. Añadimos un poco de pimienta blanca, removemos y probamos para ver el punto de sal. Sazonamos lo necesario.
  4. Mientras la salsa termina de hacerse, cocemos los ravioli en abundante agua hirviendo con sal, el tiempo que marca el paquete (en este caso, son dos minutos justos). Cuando estén hechos, escurrimos el agua y refrescamos ligeramente con agua fría para detener la cocción. Dejamos sobre un colador para que escurran todo el agua restante.
  5. Trituramos la salsa y vertemos en ella los ravioli. Añadimos las tiras de salmón reservadas y unas cuantas hojas de espinacas frescas cortadas a mano. Servimos inmediatamente.



Espero que os animéis a probarlos y que os gusten!

Besos!
Montes

jueves, 17 de julio de 2014

Dorada en papillote con curry y coco tostado


Hace una semana recibí un mail proponiéndome participar en un nuevo reto, de la mano de CupoNation. Dicho reto consistía en preparar un plato para cuatro personas con un presupuesto máximo de 30 euros. La verdad, es que después de tener que devanarme los sesos (y la calculadora) cuando participé en el reto Recetas por 5 euros de Canal Cocina, disponer de 30 euros para elaborar una receta para cuatro comensales me parecía un lujo. Así que acepté, por supuesto!


Llevaba queriendo preparar esta receta hacía ya tiempo, así que la ocasión me ha parecido estupenda. La receta procede de un libro de cocina oriental que tengo en casa desde tiempo inmemorial, que me regalaron en IKEA hace cienes de años y que tiene un montón de recetas muy originales y apañadas.


Este plato se puede hacer con muchos tipos de pescado, aunque en esta ocasión he elegido la dorada porque, siendo de piscifactoría, resulta una opción económica y sabrosa. Lógicamente, con una buena lubina o incluso con merluza, tendríamos un plato espectacular, pero el coste probablemente nos superaría el presupuesto máximo establecido para este reto.


Será necesario filetear las doradas; si, como yo, no tenéis mucha maña para hacerlo vosotros, es mejor que le pidáis a vuestro pescadero que os las prepare. Hay supermercados que incluso venden los filetes ya listos, pero la verdad es que yo prefiero ver y elegir la pieza completa, pues es la única forma de saber la calidad y la frescura del pescado que estamos comprando.




Dorada en papillote con curry y coco tostado


Ingredientes:

(Para cuatro personas)

  • 4 doradas de ración, limpias y hechas filetes (9,50€)
  • 100 gr. de coco rallado (preferiblemente, el que es más grueso) (2,00€)
  • 1 cebolla roja mediana, picada en brunoise, fina. (0,75€)
  • 2 cucharadas de tomate frito (0,05€)
  • 1 cucharadita de curry (0,05€)
  • 1 cucharadita de azúcar moreno (0,05€)
  • 100 ml. de leche de coco espesa (1,25€)
  • AOVE, sal
  • 1 lima (0.45€)
  • Papel de aluminio


Preparación:

  1. Precalentamos el horno a 150º, calor arriba y abajo.
  2. En una sartén sin aceite ponemos el coco y lo calentamos a fuego medio, removiendo, para que se tueste, con cuidado de que no se queme.
  3. Añadimos un par de cucharadas de aceite y la cebolla, y removemos bien para que la cebolla se vaya haciendo un poco.
  4. Añadimos el tomate frito y el curry, y lo removemos para que se reparta bien. Incorporamos el azúcar y la leche de coco, volvemos a remover, y dejamos cocinar a fuego bajo unos minutos, removiendo de vez en cuando. Probamos y añadimos la sal que necesite.
  5. Cortamos unos cuadrados de papel de aluminio, pincelamos con un poco de aceite y colocamos un filete de dorada en el centro de cada uno, con la piel hacia abajo. Sazonamos, y ponemos por encima la mezcla de coco. Cerramos bien los paquetitos y los llevamos al horno, sobre la rejilla. Cocinamos unos 15-20 minutos.
  6. Cuando termine el tiempo, sacamos del horno, abrimos los paquetes y exprimimos un poco de lima por encima. Servimos inmediatamente. Podemos acompañarlos con un poco de arroz basmati o con una ensalada fresca.


Es una forma diferente de tomar el pescado. La combinación de sabores es deliciosa: el curry, el coco... Todos ellos se distinguen perfectamente sin resultar demasiado intensos, y acompañan al pescado de forma estupenda. Cocinándolo en papillote conseguimos que no se pierda absolutamente nada y que el pescado se haga en su propio jugo. Me ha sorprendido muy gratamente esta receta, es una manera muy fácil de preparar una exótica receta de pescado para sorprender en una ocasión especial.

Espero que os animéis a probarlo y me contéis qué os ha parecido!

Besos!
Montes

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