Bocaditos de nata, pequeñitos e irresistibles

miércoles, 10 de abril de 2013


Estos bocaditos de nata es el otro postre que llevé la semana pasada al cumpleaños de mi cuñada, junto con la tarta de limón, porque en la familia de mi marido estos pastelitos siempre han sido uno de los postres favoritos, sobre todo de mi suegra. Así que decidí probar a hacerlos, aunque nunca lo había intentado con anterioridad.


Estos bocaditos de nata en realidad no son más que pequeños pasteles hechos de una masa, llamada choux, básica en la repostería francesa. Muchos conocidos pasteles se elaboran con ella: profiteroles, éclairs... Se pueden rellenar de algo dulce o de algo salado, pero desde luego ya sabéis cuál es mi opción favorita...


Con un poco de azúcar espolvoreado...


He de confesar que en un principio me daba un poco de respeto esta masa, no sé por qué, pero os puedo decir, después de haberla preparado, que es muy fácil de hacer, muchísimo, y además da un montón de juego con los rellenos o los glaseados.

Y, cómo no, con un poquito de chocolate!

Y (esto lo digo con la boquita pequeña, y que quede entre nosotras) tienen bastante mejor salida que los cupcakes. No sé si es que ya tengo a mi entorno más próximo saturado de cupcakes, o que quizás estemos más acostumbrados a este tipo de postres, que resultan mucho menos dulces, pero hay que reconocer que a estos bocaditos no se le ha resistido nadie!


Para variar, la masa la he preparado con mi adorada Thermomix, porque reconozco que facilita enormemente el trabajo, pero os incluyo también la preparación tradicional.


Bocaditos de nata (choux rellenos de nata)

(Receta sacada del libro Repostería y Pastelería con Thermomix. Con estas cantidades salen aproximadamente 28 unidades.

Ingredientes:


  • 130 ml. de agua
  • 120 ml. de leche
  • 100 gr. de mantequilla
  • 1 pellizco de sal
  • 5 gr. de azúcar
  • 160 gr. de harina de repostería (no bizcochona, no debe llevar levadura)
  • 4 huevos medianos (250 gr., aproximadamente)
  • 200 ml. de nata para montar, mínimo 35% materia grasa.
  • 1 cucharada de azúcar
  • Azúcar glas para espolvorear
  • Chocolate caliente para poner por encima (opcional)

Preparación (Thermomix):


  1. Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo sin ventilador.
  2. Pesamos la harina, la tamizamos y la reservamos.
  3. Ponemos en el vaso la leche, el agua, la mantequilla, la sal y el azúcar y programamos 5 minutos, 90º, velocidad 2.
  4. Agregamos la harina de golpe y programamos 15 segundos, velocidad 4.
  5. Dejamos templar, retirando el vaso de la máquina durante 5-10 minutos.
  6. Ponemos el vaso de nuevo en la máquina y programamos velocidad 4 sin tiempo. Vamos incorporando los huevos por el bocal, de uno en uno.
  7. Metemos la masa en una manga pastelera con una boquilla de estrella, y sobre la bandeja de horno (en la que habremos colocado un papel de hornear o tapete de silicona) vamos formando pequeños montoncitos, ligeramente separados entre sí para evitar que  se peguen al crecer durante el horneado.
  8. Horneamos unos 35-40 minutos, vigilando sobre todo al final (el tiempo total dependerá de cada horno).
  9. Una vez hechos, los dejamos enfriar sobre una rejilla, y cuando estén totalmente fríos, montamos la nata, los abrimos por la mitad, los rellenamos con la nata y espolvoreamos un poco de azúcar glas por encima. Y si ya queremos que el bocadito sea totalmente celestial, podemos derretir un poco de chocolate y ponérselo por encima.

Preparación (tradicional):


  1. Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo sin ventilador.
  2. Pesamos y tamizamos la harina. Reservamos.
  3. En un cazo ponemos a fuego medio la leche, el agua, la mantequilla, la sal y el azúcar, removiendo con unas varillas para mezclarlo bien.
  4. En cuanto rompa a hervir, lo retiramos del fuego y echamos toda la harina de golpe.
  5. Removemos bien con una cuchara de madera para que se mezcle bien, y volvemos a poner a fuego medio para que se cueza un poco, sin parar de remover con la cuchara.
  6. Cuando la masa esté ya compacta, volvemos a retirar del fuego y la dejamos templar unos 5-10 minutos.
  7. A continuación añadimos los huevos de uno en uno, removiendo bien entre medias con la cuchara de madera, hasta que consigamos una consistencia homogénea. Al principio parecerá como que la masa se ha cortado, pero eso es que tenéis que remover más.
  8. Metemos la masa en una manga pastelera con una boquilla de estrella, y sobre la bandeja de horno (en la que habremos colocado un papel de hornear o tapete de silicona) vamos formando pequeños montoncitos, ligeramente separados entre sí para evitar que  se peguen al crecer durante el horneado.
  9. Horneamos unos 35-40 minutos, vigilando sobre todo al final (el tiempo total dependerá de cada horno).
  10. Una vez hechos, los dejamos enfriar sobre una rejilla, y cuando estén totalmente fríos, montamos la nata, los abrimos por la mitad, los rellenamos con la nata y espolvoreamos un poco de azúcar glas por encima. Y también podemos derretir un poco de chocolate y ponérselo por encima.


Sí, me reafirmo: con chocolate están mucho mejor!

Y es que, como son tan pequeñitos, ¿quién puede resistirse a darle un mordisco a uno? Yo no, desde luego... Probad a hacerlos y me contáis cuánto os duran!

Besitos!
Montes

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