

Hoy os traigo de nuevo una receta de tarta de manzana. Ya sabéis que me encantan todas las tartas de manzana y que tengo como reto personal probarlas todas (o al menos intentarlo). Así que cuando le ví esta delicia a mi querida Rocío de Kids&Chic, supe que tenía que ponerme manos a la obra.
Hoy os traigo un bizcocho maravilloso que en casa nos ha sorprendido a todos. Porque está increíblemente bueno y porque además es una manera fantástica de conseguir introducir más calabacín en la dieta de mis hijas, así como quien no quiere la cosa. Vale que no es la mejor manera de hacerlo, pues no deja de ser un postre de consumo puntual, pero si cuando tenemos que hacer un bizcocho lo hacemos aprovechando las propiedades de esta hortaliza pues mejor! Y no sólo que aprovechemos sus beneficios, sino que el calabacín nos aporta una humedad y una textura al bizcocho maravillosas, que hacen que el resultado sea espectacular. Hasta que no mencioné el ingrediente principal nadie se lo imaginó siquiera!
Hoy os traigo una receta espectacular, una focaccia deliciosa pero presentada de una manera diferente. Ya sabéis que soy un panarra convencida, el hacer pan en casa es una de mis pasiones, y me encanta probar nuevas recetas. Por eso cuando ví esta focaccia tan original tenía que probarla sí o sí.

¡Madre mía, vaya días llevamos! No sé en los lugares donde vivís vosotros, pero es posible que os hayais enterado de que aquí en Madrid estos días ha nevado un poco... Bueno, en realidad ha nevado tanto como no se recordaba desde hace más de 50 años, y se ha colapsado absolutamente todo! No se podía salir de casa, las calles y carreteras cortadas, los coches inutilizados... Afortunadamente nosotros no trabajamos el fin de semana y nos hemos podido permitir el lujo de disfrutar de la nieve con las niñas aquí abajo de casa, y pasar el resto del tiempo mirando por la ventana admirando todo el paisaje blanco.
Estos días de fiestas (bueno, para afortunados que puedan tener algún día libre de vacaciones) son perfectos para preparar postres caseros como este bizcocho que os traigo hoy. Un bizcocho de esos que cuando los horneas perfuman la casa entera con un olor a hogar que hace que no quieras volver a salir nunca a la calle. Sólo quedarte en casa aspirando ese aroma dulce, y por supuesto, disfrutando después del bizcocho que lo produce...
De nuevo este año os traigo una nueva receta de bebida especial para fiestas, no apta para menores de edad. Ya tengo en el blog un licor de turrón, una sidra caliente (esta en realidad sí vale para peques, porque no lleva alcohol) y la semana pasada también recordé la receta de vino caliente especiado o glühwein. Estos días de reuniones (aunque este año más reducidas) y de comidas más o menos copiosas son perfectos para preparar una bebida casera como esta y disfrutarla de a poco bien acompañados.
Este año estoy a la búsqueda de una nueva receta para preparar el día de Nochevieja. Si me habéis leído en ocasiones anteriores, resulta que el día 1 de enero es el cumpleaños de mi padre y todos los años, justo después de tomarnos las uvas, corremos a felicitarlo y darle los regalos. Y todos los años también soy yo la encargada de preparar una tarta para tomarnos en ese momento y celebrarlo en condiciones.
El otro día vi que mi querida Ana Cocinando entre Olivos publicaba la receta de una marquesas de calabaza con un pintón de impresión, y le dije nada mas verlo que eso tenía que probar a hacerlo sin falta, pues soy una gran fan de las marquesas normales y esta versión prometía. Pues no he tardado nada en hacerlas y aquí os las traigo, recién salidas prácticamente del horno. Disfrutad las fotos, porque lo que son los pastelitos ya no podré invitaros, volaron rápidamente!
La receta de hoy es de esas que no tiene más que ventajas. Por un lado, es una manera perfecta de aprovechar esos plátanos demasiado maduros que rondan por el frutero (los que nuestras madres nos decían que "porque estén un poco negros no es que estén malos, es que están maduritos"). Por otro lado, son tan fáciles de hacer que no da nada de pereza ponerse al lío. Vamos a triturar todo junto y hornear. Además estas galletas no llevan azúcar añadido, solamente llevan el azúcar naturalmente presente en los plátanos. Por eso son perfectas para preparar con los peques de la casa y que puedan comérselas sabiendo que son más saludables que las galletas industriales. Y si todo esto no fuera suficiente, la última ventaja es que están buenísimas y no durarán ni un suspirín!
Por fin después de todos estos meses sin publicar me he animado a retomar un poco la actividad del blog. Es cierto que me está costando bastante, pues la vorágine de la vida real sigue siendo muy intensa y me cuesta mucho encontrar ratos disponibles para dedicarlos a la cocina y a las fotos, y muchas veces cuando tengo esos pequeños ratos libres lo que no encuentro es ánimo para ponerme a ello...